La libertad de Blesa
viernes 21 de junio de 2013, 00:43h
El juez de Instrucción número 9 de Madrid, Elipido José Silva, decretaba ayer jueves la puesta en libertad del ex presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa. Lo hacía instado por la fiscalía y tras el varapalo de la Audiencia Provincial de Madrid que, este pasado miércoles, anulaba las actuaciones derivadas de la investigación sobre el préstamo de 26,6 millones de euros concedido al antiguo dueño de Marsans, Gerardo Díaz Ferrán.
La etapa de Miguel Blesa al frente de Caja Madrid fue nefasta, al punto de llegar a ser imputado por aspectos diversos de su gestión. Dos años atrás, el mismo juez que hace unos días imponía a Blesa una medida cautelar extrema -prisión sin fianza- archivaba la causa por falta de elementos probatorios. En todo este período, no han aparecido nuevas evidencias que justificasen la reapertura de la causa, y menos aún el encarcelamiento de Blesa; de ahí la resolución de la Audiencia Provincial de Madrid.
Creer en el funcionamiento de la justicia dentro de un estado de derecho equivale a desechar la posibilidad de turbios manejos para que Blesa salga indemne por su gestión al frente de Caja Madrid. Ello no obsta a que dicha gestión pueda y deba seguir fiscalizándose y, de encontrarse alguna irregularidad, obrar en consecuencia. Por otro lado, todo este caso pone de relieve la importancia de la fase de instrucción en el proceso penal: una instrucción mal hecha suele ser sinónimo de la ulterior nulidad de todas las actuaciones.