Crónica cultural
Hijos de la medianoche o la historia de la independencia de la India
martes 02 de julio de 2013, 20:33h
En 1981, Salman Rushdie ganaba el Premio Booker por su novela Hijos de la medianoche, en la que dos hermanos nacidos el 15 de agosto de 1947, a la medianoche, eran intercambiados al nacer en un hospital en Bombay. Mismo día que la India se independizaba de Gran Bretaña. La narración se acerca a la vida de uno de ellos, Saleem Sinai, que en la cinta cuenta con la propia voz en off del escritor Rushdie. La película empieza con el romance de los abuelos del muchacho y llega hasta el nacimiento de su hijo.
Dirigida por Deepa Mehta, esta cineasta fue nominada al Oscar por Fuego, Tierra y Agua. Con Hijos de la medianoche, ha participado en el Festival Internacional de Cine de Toronto y en la Sección Oficial de la 57ª edición de la SEMINCI 2012 - Semana Internacional de Cine de Valladolid, donde ha ganado el premio a la Mejor Fotografía gracias al trabajo de Giles Nuttgens.
Si hablamos de arte, en Nueva York, ya se puede visitar la casa que perteneció al artista Donald Judd (1928-1994), fallecido hace veinte años. Artista minimalista, su concepción del arte trasluce en el espacio que se creó, en plena ciudad americana pero a espaldas del ruido. Cuando en 2006, Christie’s puso a la venta treinta y cinco esculturas del artista, el dinero recaudado por su familia (25 millones de dólares) les sirvieron para respectar las últimas voluntades de Judd, dejar en su propia casa las obras de arte expuestas.
Desde hace unos días, en el 101 de Spring Street, esquina con Mercer, en pleno Soho, un edificio metálico del siglo XIX ante el cual se erige una escultura del artista, se puede visitar este hábitat ya santuario en el que Donald Judd vivía y tenía su estudio. Antiguamente, había sido una fábrica hasta que este la compró, en 1968. Mismo año que también el artista adquirió la instalación de Dan Flavin y que ahora, en la oscuridad de la noche, se puede ver en el último piso de este edificio. No todo ha podido permanecer intacto ya que la casa se ha convertido en Museo o más bien Fundación del artista americano. Muebles de Alvar Aalto, de Gerrit Rietveld, esculturas de Carl Andfe, Larry Bell, obras de Ad Reinhardt, juegan en el espacio con las propias obras de Donald Judd.