Crónica cultural
Documentales excepcionales en la Sala Berlanga
jueves 25 de julio de 2013, 16:39h
Esta semana la Sala de cines Berlanga ha programado una serie de documentales españoles hasta el día 28 de julio de temas variados. Además, el periodista Carlos del Amor publica su primera novela, La vida a veces, en Espasa.
La sala Berlanga ha programado esta semana un interesante ciclo de documentales españoles que durará hasta el domingo 28 de julio, sobre el autismo, los represaliados durante el franquismo y dos películas de temática musical. Otras voces. Una mirada diferente sobre el autismo, de Iván Ruiz y Silvia Cortés Xarrié, habla de la experiencia de nueve familias con hijos diagnosticados de autismo y las opiniones de diversos especialistas europeos. Testigos de un tiempo maldito, de Javi Larrauri, habla de la experiencia de los represaliados durante el franquismo, a causa de su condición o identidad sexual. Los dos documentales que versan sobre la música son Silvio Rodríguez. Ojalá, de Nico García, que estrena esta semana, sobre el músico cubano y su compromiso con la cultura, y Auto, de Luis Alfaro, sobre la escena indie española.
Un poema de Jaime Gil de Biedma que habla de la brevedad e intensidad de la vida, abre la primera novela de Carlos del Amor (Murcia, 1974), La vida a veces, (Espasa). periodista mediático, vinculado al área de Cultura de los servicios informativos de RTVE, Carlos del Amor es conocido del público por esa mirada personal sobre las cosas, por seguir los festivales internacionales de cine y entrevistar a personalidades del mundo de la cultura. Ahora el periodista da un paso importante: pasar al otro lado del escenario, al de los artistas, los creadores, los escritores de historias de ficción. Porque una novela puede, suele, hablar de la vida real, contar experiencias personales, ser autobiográfica, si es una novela, estamos hablando del mundo de la ficción. Y eso, no tiene nada que ver con el periodismo.
Tras un primer capítulo en el que el narrador cuenta como su personaje partió un día, tras un encargo, a buscar la musa de la inspiración de una forma realista, quizá un poco demasiado realista diría yo, por fin se enfrenta al problema, al tema que elige, para la novela: “Escribirá sobre cosas pequeñas. Buscará pequeñas grandes historias. Por fin, mañana, cuando llamen de la editorial, él dejará de estar fuera de cobertura. La vida a veces es la mayor de las aventuras.” Carlos del Amor habla de lo cotidiano de una forma simple y sin aspavientos, a través de breves capítulos que conectan las vidas de un sin fin de personajes en los que se mete el narrador. Como una cámara, va captando momentos, en el aeropuerto al despedirse, en el cine, tras un accidente, en el hospital, acostándote, después de cincuenta años, al lado de la misma mujer. Pequeñas historias que podrías vivir cada día.