El aniversario del armisticio de Corea
domingo 28 de julio de 2013, 09:29h
Corea del Norte conmemoraba este pasado fin de semana el 60 aniversario de la tregua de la Guerra de Corea con una de las paradas militares más multitudinarias que se recuerdan. La presencia en el palco de autoridades del vicepresidente chino, Li Yuianchao, es un recordatorio público de la alianza entre ambos países. Por otro lado, es más que probable que Pekín desee que el régimen de Kim Jong Un rebaje algo la tensión generada de un tiempo a esta parte. Hay que recordar que no hace mucho, Pyongyang amenazaba al mando militar estadounidense en Corea del Sur con una “miserable destrucción” si decidían llevar a cabo unas maniobras conjuntas con Seúl.
Corea del Norte es uno de los países más pobres del mundo. Su población sufre una hambruna sólo comparable a su falta de libertad. La supervivencia del país depende en gran medida del apoyo que recibe de Rusia y fundamentalmente de China, quien veta sistemáticamente todas las resoluciones de condena de Naciones Unidas. Pekín teme que una apertura del régimen de Pyongyang cristalice en una desbandada generalizada de su población, quien no sólo emigraría hacia su vecino del sur, sino hacia la frontera china del norte.
Además, Corea del Norte mantiene vivo un foco de tensión con Occidente muy del gusto del gobierno chino -y también ruso-. Pero ahora que China se ha convertido en la fábrica del mundo y que obtiene suculentos beneficios de sus intercambios comerciales con el mundo capitalista, le corresponde adoptar una postura algo más responsable. Económicamente hablando -a fin de cuentas, es lo que más le interesa a Pekín- un conflicto ahora en la zona sería calamitoso. Y humanitariamente, una tragedia. Corea del Norte, en suma, existe porque así lo quiere China.