Se podrá entender cómo paso de planeta cálido y húmedo a desértico
Puesta a punto de la nave que dará el siguiente paso en Marte: descifrar su atmósfera
Laura Crespo
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lauracrespoelimparciales/12/5/12/24
miércoles 07 de agosto de 2013, 17:08h
Actualizado el: 25 de diciembre de 2014, 18:51h
Los investigadores de la NASA han entrado en la cuenta atrás para lanzar su próxima misión a Marte: MAVEN, un Observatorio espacial que se se instalará en la órbita marciana durante un año para recopilar datos sobre la atmósfera del planeta. La valiosa información que prevén obtener con este proyecto permitirá a los científicos descifrar el pasado climatológico de Marte y entender cómo paso de ser un planeta cálido y humedo, similar a la Tierra, a ser el secarral frío y desértico que hoy se estudia. MAVEN recibe su puesta a punto para arrancar su periodo de lanzamiento de 20 días el próximo 18 de noviembre.
Cuando se cumple un año de la misión del rover Curiosity sobre la superficie marciana, la Agencia Espacial Estadounidense (NASA) está atando los últimos cabos de su próxima misión a Marte: MAVEN (Atmósfera de Marte y Evolución Volátil), el primer programa espacial que estudiará la atmósfera marciana, su estado y composición actual y, sobre todo, su evolución a lo largo de la historia. De nuevo, las pistas que el planeta rojo ha ido arrojando sobre un pasado azul similar a nuestro planeta se ponen entre interrogantes. Esta vez es el clima de Marte, determinado por las características atmosféricas, el que va a examen y, con él, las condiciones de habitabilidad que nuestro planeta vecino pudo tener hace millones de años.
El Observatorio MAVEN se instalará en la órbita marciana el 22 de septiembre del próximo 2014. El lanzamiento, que se desarrollará en un periodo de 20 días a partir del 18 de noviembre, arrancará un viaje de diez meses hasta que la nueva misión de la NASA alcance su objetivo. En los escasos 90 días que restan para la fecha clave, el aparato se está sometiendo a una fase final de pruebas en el Centro Espacial Kenney de Florida, al que llegó el pasado 2 de agosto.
Con esta histórica misión, los investigadores de la NASA esperan obtener datos sin precedentes que les ayuden a entender cómo la emisión de gases a la atmósfera pude haber jugado un importante papel en el cambio climático del planeta.
“El objetivo científico principal del proyecto MAVEN será el de proporcionar una visión global del estado actual de la atmósfera superior y la ionosfera de Marte, así como de los procesos que los controlan”, explica a El Imparcial la subdirectora de la misión Sandra A. Cauffman. Con ello, los investigadores de la NASA pretenden determinar “cómo la pérdida de volátiles –compuestos orgánicos que se evaporan fácilmente- desde la atmósfera al espacio exterior varía con el ciclo solar”, explica Cauffman.
Conseguir esa relación entre emisión de gases y actividad energética solar permitirá a los científicos, por primera vez en la historia, conocer el pasado del clima de Marte y determinar si, tal y como todo parece indicar, algún día fue un planeta cálido y húmedo, con unas condiciones de habitabilidad similares a las de la tierra. “Proyectar esos procesos hacia el pasado permitirá deducir de forma fiable como fue el ambiente de Marte y cuál ha sido su evolución”, aclara la subdirectora del proyecto. La próxima misión al planeta rojo de la NASA permitirá ratificar o refutar la teoría de los investigadores: que el actual desierto seco y frío que es Marte es resultado de la pérdida de una gruesa capa de CO2 que algún día dotó al planeta de calidez.
“MAVEN dará respuestas definitivas a preguntas científicas de alta prioridad sobre la pérdida atmosférica al espacio que mejorará en gran medida nuestra comprensión de la historia climática de Marte”, avanza Cauffman y explica que dentro detrás de esas pérdidas de materia a través de la atmósfera podría esconderse también la explicación sobre cómo la superficie marciana perdió el agua.
Nuestro planeta vecino no tiene un campo magnético robusto que desvíe el viento solar, como sí ocurre en la Tierra. Los investigadores de la NASA creen que la interacción entre esos vientos solares no amortiguados y la atmósfera puede ser la causa de la eliminación del CO2 de Marte. “El campo magnético de la Tierra impide que ese despojo de gases al espacio suceda aquí”, puntualiza Cauffman, pero asegura que “el estudio de cómo los procesos funcionan en los diferentes planetas” llevará a “un mejor entendimiento de cómo estos procesos funcionan en nuestro medio ambiente” y cuál puede ser su evolución “a través del tiempo”.
Como un “autobús” cargado de tecnología
Después de haber comprobado durante el pasado fin de semana que la nave llegó en perfectas condiciones, el equipo de MAVEN ha pasado los últimos días montando algunas piezas que se habían desensamblado para facilitar su transporte. A partir de ahora, la máquina se someterá a todo tipo de controles previos a su lanzamiento, como pruebas de software, testeos de equilibrio de giro y despliegues de prueba de los paneles solares y los brazos. Todo debe estar a punto para que cada uno de los instrumentos que integran MAVEN efectúe correctamente sus experimentos durante el año que el satélite enviará su valiosa información a la Tierra.
Con una longitud de 11,43 metros –con sus paneles solares desplegados, similar a la de un autobús- y el peso de un coche familiar -2.550 kilos-, MAVEN integra ochos instrumentos científicos para medir la atmosfera superior marciana y las propiedades de la ionosfera, el campo magnético, el viento solar, la radiación y las partículas solares que entran en la atmósfera.
Además, MAVEN porta un paquete de retransmisión de Ultra Alta Frecuencia (UHF), Electra, que servirá de apoyo a la retransmisión de los rovers, como Curiosity, que se encuentran en la superficie de Marte.
Cuando todo esté a punto, el equipo cargará a MAVEN el software final de prelanzamiento, cargará el combustible e instalará varios artefactos explosivos que permitirán el despliegue de los paneles solares una vez en órbita. El último paso será integrar el observatorio en el vehículo de lanzamiento, un ATLAS V, y colocarlo en la plataforma de despegue.
Con los datos que MAVEN recopile durante su misión de un año prorrogable, los científicos serán capaces de confirmar sus teorías y reconstruir el pasado climático del planeta rojo: cómo llegó Marte a convertirse en ese frío, polvoriento y desértico planeta que es hoy.