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primera jornada de liga

Ganan Rayo y Villarreal y el Celta de Luis Enrique deja escapar dos puntos

martes 20 de agosto de 2013, 08:24h
La primera jornada de Liga se cerró este lunes con tres partidos en los que el Rayo amargó la vuelta a Primera del Elche, el Villarreal se llevó los tres puntos de Almería y el Celta de Luis Enrique, con buenas sensaciones, dejó escapar dos en su debut ante el Espanyol.
El Rayo Vallecano logró la victoria en su estreno liguero frente al Elche (3-0), con goles de Alberto Perea y un doblete de Alberto Bueno, y dejó los primeros puntos de la temporada en Vallecas amargando el regreso a Primera del cuadro ilicitano, que no competía en la máxima categoría desde 1989. Poco público el que se dio cita en Vallecas para presenciar el estreno liguero de Rayo y Elche, dos equipos con idéntico objetivo, la permanencia, y con un estilo de juego parecido basado en un fútbol de toque. Con esta victoria, el Rayo comienza la temporada con un triunfo como local, al igual que la pasada campaña, y rompe la estadística positiva del Elche en Vallecas, que había salido vencedor en sus últimas cinco visitas oficiales.

El Almería dejó escapar la oportunidad de sumar un triunfo que hubiese sido merecido (2-3), pero en diez minutos perdió la ocasión de llevarse los tres puntos en un partido dominado por los de Francisco, con buen fútbol y mando. El Villarreal fue mejor en el primer cuarto de hora, pero el Almería consiguió asentar su juego a partir de ahí para llevar el juego a 'su terreno'. En la segunda parte, el duelo lo mereció ganar el cuadro rojiblanco, con Verza en el medio campo y Suso entre líneas. Pudo sentenciar, pero no lo hizo y el Villarreal respiró con una pizca de fortuna. Acusó el golpe el cuadro local, pero por poco tiempo. Se repuso y volvió a adelantarse en el marcador. Cuando el partido parecía ganado, el Villarreal impuso su calidad.

El Celta de Vigo dejó escapar dos puntos en el estreno de Luis Enrique como entrenador (2-2), en un partido que los celestes tenían encarrilado en el arranque del segundo acto pero que dejaron escapar por dos desajustes defensivos que el Espanyol supo explotar cuando parecía muerto. Luis Enrique demostró que es un entrenador con personalidad. No le tembló el pulso para sentar al brasileño Rafinha, quien llevaba varias semanas entrenando al margen del grupo por una contusión en la cresta ilíaca pero apuntaba a ser titular, y mantener en el once a Alex López, indiscutible las últimas dos temporadas. En los últimos minutos, ambos equipos tuvieron oportunidades para llevarse los tres puntos. Primero Kiko Casilla volvió a sostener a su equipo con una espectacular mano a remate de Gustavo Cabral, en el tiempo de descuento el remate de Colotto se marchó rozando el poste.
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