www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Siria. ¡Qué se pare esa carnicería!

jueves 29 de agosto de 2013, 20:13h
No puede uno ser indiferente al tema sirio ni dejarlo pasar por más tiempo, ya que desbordado, parece que nos hará atestiguar que veremos cómo llega la sangre al río. Una intervención en Siria ha sido definida como “incendiar el Medio Oriente”. Está claro que tampoco hacen falta ninguna de las dos cosas.

Mientras en estos días en La Haya se conmemora el centenario del Palacio de la Paz, sede de la Corte Internacional de Justicia y departen los diplomáticos asistentes a tan regio aniversario redondo, a la par las potencias se reúnen en Nueva York entre dimes y diretes de alta diplomacia, eso sí y como está mandado, como un muestreo de rudeza, donde se habla de frente y sin tapujos, que se encara sin formas depositando la confianza disuasiva en el apoyo y el respaldo que deposita cada una en su arsenal nuclear, que las envalentona y les permite recordarse unas a otras que entre alacranes no se pican; van delineando lo que me parece cada vez más claro que son los cimientos de una nueva Guerra Fría con Siria como tapete, como carne de cañón, que impide nos deja anonadados ante los sucesos de Oriente Medio.

El tema se ha embrollado y la madeja ya no hay quien la deshaga por las buenas, siguiendo los cauces sensatos que marca la diplomacia internacional. Naturalmente que no se resolverá el asunto con un bombardeo de los Estados Unidos y sus aliados. Rondan los fantasmas de 2003 y la inoperancia de ONU.

No vamos a negar aquí que Al-Assad se hizo del cargo heredando la presidencia como quien recibió de su padre un par de zapatos, cual tratándose Siria de un cortijo que mangonea un clan que se la cree o ha creído de su entera propiedad, teniendo mucha cara para sostenerse en el cargo contra viento y marea. ¿Había notado que sin despeinarse ni acongojarse, impoluto, apareciendo diariamente con la corbata en su sitio, sin despeinarse y sin que se le desacomode un solo botón, mientras preside los consejos de estado?

Tampoco nos vamos a desentender de que Siria ha prohijado terroristas y ha sido un aliado ruso de siempre, buen destino de sus armas, permitiendo a Rusia conseguir el viejo anhelo de poner un pie en el Mediterráneo. Casi nada, figúrese. Si al Mediterráneo siempre le ha echado el ojo. Desde Pedro el Grande y no hallaba cómo. Y se vio tan claro en la Guerra de Crimea, causada por ese empeño y ahora, mira tú por dónde, se posiciona con la base naval situada de Tartus, mientras la OTAN se consolida en la vecina Turquía. ¿Será que se trata de echar a Rusia otra vez, como en la intentona de Crimea? Con la Rusia de Putin ha quedado claro que no se juega. En esa tesitura se explica que determinados países árabes de siempre obtuvieron el apoyo ruso (y antes el soviético) para contrarrestar el apoyo a Israel desde Estados Unidos. Era un contrapeso real y necesario desde el punto de vista geopolítico y cada quien ha jugado sus cartas sin que pueda recriminársele, porque tan condenable es cargarse a un lado como a otro. Nadie está exento de responsabilidad.

Ahora bien, por meses hemos visto como la guerra civil desangra un país que sin ser un dechado de prosperidad, al menos había sorteado las procelosas aguas del Oriente Medio. Que había flexibilizado su postura antiisraelí acordando concesiones para la distensión y en última instancia, rehén de la familia Al-Assad, ha empuñado las armas para derribarla, debiéndose admitir las palabras de ese gobierno en el sentido de que hay muchos mercenarios en esa guerra. La prolongación del conflicto armando insurgentes es una muestra de fuerza entre potencias. Ergo ¿a qué se quiere llegar con Siria? se desangra con la complacencia, complicidad y beneplácito de las potencias y la verdad es que resulta ya casi imposible recordar exactamente porqué empezó semejante carnicería, que promete agravarse. Solo resta clamar para que prime el diálogo y que cese la violencia de una vez por todas, antes que recurrir a la fuerza.

En medio de este desaguisado, no soy de quienes suma el tema sirio a las “primaveras árabes” y no lo hago porque mantengo mis dudas sobre las causas de cada caso y sobre si lo que acontece en un sitio guarda nexos con el resto. Lo de Libia parece desmentir nexos comunes y sí razones de saqueo a recursos naturales, desvirtuando otras razones o es que de verdad allí fracasó el movimiento o posiblemente nunca lo hubo y sea cierta la hipótesis de que caen gobiernos que ya no sirven a las democracias occidentales, como antes pasaba. ¿Siria está en esa situación? es una pieza clave del entorno en que se encuentra. Pues sí, como lo puede ser Líbano o Israel mismo. ¿Es realmente conveniente una Siria debilitada por una prolongada guerra civil que cada vez es más confusa en sus alcances y en sus fines? Considero que no.

Mas sorpréndase: Al-Assad ha respondido a la agencia rusa RIA Novosti sobre porqué Rusia apoya a este país (causa de confrontación entre las potencias nucleares con dos bloques frente a frente): “Con la disolución de la URSS, a EE.UU. le parecía que Rusia estaba aniquilada para siempre. Pero con la llegada de Vladimir Putin, Rusia empezó de forma cada vez más insistente a defender sus posiciones. Como resultado empezó una nueva guerra fría”. Y ha señalado: “Hay unos países que apoyaron abiertamente a los terroristas en Siria, Catar y Turquía. Catar es el patrocinador de los terroristas y Turquía les entrena y les garantiza corredores. Ahora Arabia Saudí ha sustituido a Catar en calidad de patrocinador.”

¡Zas! Pues aquí lo venimos diciendo desde hace unos meses. Esto parece confirmar que se está acabando el escenario prevaleciente por dos décadas con una única superpotencia y que de verdad estamos viendo nacer una nueva Guerra Fría. Tampoco es nuevo que a Catar se le señale de cuando en cuando como participe en infinidad de actividades diversas. Un día patrocina lo indecible y otro se gana la Copa del Mundo de 2022. El apoyo de las monarquías del Golfo Pérsico a los rebeldes sirios lo ha confirmado la BBC en español, en una publicación de su página difundida en redes sociales, apenas firmada el 28 de agosto de 2013. ¿Eso no merece condenarse?

Y por supuesto que el uso de armas químicas siempre será condenable y quedamos obligados a deplorarlo. Sean usadas en Siria o como el empleo de napalm por Estados Unidos en Vietnam. Dónde sea y por quién sea.

Así pues, menudo conflicto se plantea en la región si se ataca a Siria. Resulta a todas luces desproporcionado el despliegue militar instalado en torno a ese país. A la carnicería que han perpetrado los bandos en pugna para derribar o mantener a Al-Assad, que está que cae y no cae desde hace dos años, se nos plantea nuevamente la amenaza de un desencadenamiento de hostilidades si a consecuencia del ataque a Siria, Irán responde atacando a Israel, ya bastante expuesto con Egipto en ebullición –su única frontera segura– y una Rusia que aunque no planta cara y por medio de su ministro de exterior Lavrov establece que no pelearan con nadie por ella, no parece dispuesta a dejarse ganar la partida de a gratis. El panorama resulta desolador.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.