Asier Etxeandía es cantante, actor y bailarín. Este bilbaíno llegó a Madrid con 20 años y desde entonces no ha parado de cosechar éxitos, desde su primera aparición en televisión con Un paso adelante, hasta la grabación de Galerías Velvet. Además, ha interpretado muchas bandas sonoras, como la de la película 13 rosas o las obras teatrales de Hamlet o Cabaret, entre otros. Numerosos premios avalan su carrera artística, entre los que destacan los premios de 2003 Telón Chivas y Unión de Actores a mejor actor revelación por Cabaret; el Premio Ercilla, en 2009, por mejor actor protagonista en Barroco; el Premio Nuevos Valores el mismo año por la película 7 minutos; y los premios de 2012 Unión de Actores y Max de las Artes Escénicas al mejor actor protagonista por La avería. En este último año, ha alternado las obras de La Chunga, El Intérprete y Sagrado Corazón, 45 y la serie Amar es para siempre, entre otras actividades.
¿Quién es Asier Etxeandía?Uff, pues yo no te lo puedo decir, no lo sé. Estoy en búsqueda. Cada día soy una persona diferente. Asier Etxeandía, aparte de ser un ser humano, es actor, cantante... Me gusta decir que soy artista y no me da pudor hacerlo. Pienso que ante todo soy una persona en búsqueda, continuamente en búsqueda. Lo que más feliz me hace es utilizar mi trabajo para encontrar lo que necesito. Digamos que eso es lo que hago, lo que soy no lo tengo muy claro.
¿Cómo se toma usted el éxito que está teniendo El Intérprete, prácticamente lleno cada noche?No pensándolo demasiado. Aunque tendría que hacerme feliz me aterroriza. Soy bastante exigente conmigo mismo y siempre tengo la sensación de que me queda mucho más por dar. No me esperaba la reacción del público, porque es un espectáculo muy íntimo. Pensaba que se iba a quedar en una anécdota de mi vida, porque siempre que intentado acercarme a la música me he llevado desilusiones por cómo se plantea en este país y qué es lo que tiene éxito y qué no. Pero lo llevo con muchísima felicidad y trabajando, trabajando mucho y haciendo que quiera trabajar mucho más.
¿Cómo se les ocurrió un espectáculo con esa gran cantidad de interacción?Salió todo muy rápido, pero lo que más me costó fue atreverme a hacerlo. Llevo muchos años queriendo cantar y hacer un show. Lo necesitaba. Lo que más me costó fue tener la valentía de exponerme, porque al fin y al cabo aquí no hay personaje, soy yo que cuento mi infancia, mi vida y mis necesidades. El concepto del espectáculo nació prácticamente en una tarde, solamente con la elección de los temas que nos gustaban. Además, tenía un montón de canciones en la recámara y que había escrito durante años, “tú te me dejas querer” o “piel de actor”. La coreografía la saqué con Silvia Marti en una tarde. Además, se le ocurrió a Tao Gutiérrez hacer un 'flash mob' porque era muy divertido y llamamos a La Caña Brothers, con lo que hice la película de
Los días no vividos. Realmente cuando uno toma la decisión de hacer algo, las cosas salen solas.
¿Qué trabajos está realizando actualmente?Ahora mismo estoy grabando para televisión
Amar es para siempre y
Galerías Velvet. Acabo de terminar el corto
Llueves vacas, que es una especie de webserie dirigida por Fran Arráez y con texto de Carlos Be. Estamos preparando la gira de
El Intérprete con intención de volver en otoño a un gran teatro de Madrid, del que aún no puedo decir el nombre, para retomarlo los viernes por la noche durante dos o tres meses. Tenemos intención de viajar con
La Chunga en diciembre a México. Y luego tengo proyectos con Factoría Madre Constriktor porque hay seguir apoyando las cosas que se nos van ocurriendo porque ahora, gracias a la empresa, en la que no hay un duro pero sí mucho trabajo, podemos empezar a creer que los sueños se hacen realidad. Porque esto es lo que nos está ocurriendo. Y...dejando hueco para respirar y para dormir (risas). Porque yo siempre me quejo de que estoy cansado, pero Aitana Sánchez Gijón me dice: "es lo que te gusta, tú eres hiperactivo y si no estuvieras en siete cosas a la vez estarías deprimido". Y es verdad, en el fondo me hace feliz.
¿Cómo nace Factoría Madre Constriktor?Nació a partir de conocer a Tao Gutiérrez, a mi compañero José Luis Huertas, productor y actor que lleva muchos años dedicándose a esto, y a Ana Sánchez de la Morena, que también es productora y tenía una pequeña empresa de teatro. Nos juntamos los cuatro, vimos que teníamos intereses comunes y el mismo nivel de "flipe" con lo que queríamos hacer, la misma falta de trabas y la misma valentía, porque creo que para producir teatro ES lo que hay que tener, y sobre todo no queríamos ganar dinero, lo que queríamos hacer era tener un espacio donde se nos permita hacer lo que queremos y lo que soñamos. Si no ganábamos dinero, mientras no perdiésemos, ya estábamos haciendo una colaboración a la cultura y siendo felices, que se vive una vez en la vida y nos vamos a morir todos. Nos juntamos los cuatro y montamos Factoría Madre Constriktor y el primer proyecto fue
El Intérprete, pero no dejamos de pensar, de trabajar, de colaborar con la gente, con la Caña Brothers en concreto. Bueno, pues por ahora, el proyecto principal es seguir haciendo
El Intérprete, sacar el disco y un documental de cómo fue el proceso en la noche del Circo Price con la Caña Brothers, con siete cámaras. Vamos a hacer un corto con Ruth Díaz y La Caña Brothers, que empezaremos a rodar en septiembre. También tenemos intención de hacer el infantil, bueno, no me gusta llamarlo infantil porque la verdad es que es un experimento que tiene que ver con que el niño es esencial en la sociedad. Yo siempre digo que un adulto con creatividad es un niño que ha sobrevivido y esa es la razón por la que nos dedicamos a esto.
"Defiende tu sombrero por muy ridículo que parezca", ¿alguna vez ha tenido que usar ese consejo?Todos los días de mi vida. En cuanto me levanto lo tengo que recordar. Yo he sido un friki y un niño inadaptado, no se me ha entendido y no he sido lo que se esperaba de mí. Aunque luego los que estaban a mi alrededor se llevaron una sorpresa y ahora están más contentos. Siempre he sentido que no tenía mucho que ver con lo que rodeaba, y aún me siento así, no percibo las cosas como parece que lo hacen los de alrededor. No sé si todo esto tiene que ver con la hiperactividad o con que… esté "zumbao". Tengo que recordarme que éste es mi sombrero y que lo tengo que querer, y lo quiero profundamente y no pasa nada, soy así. Luego me doy cuenta de que nos pasa a todos, que no es que sea especial. Nos educan así , tenemos que ser todos iguales y cuando te sales un poco del tiesto o tienes otras inquietudes, te sientes un bicho raro. Y justo esos bichos raros son los que necesita la sociedad.
¿Cuáles son sus referentes de pequeño?Tenía muchos, desde mi abuela, que era ciega y sorda y me crío, hasta mis padres, por supuesto. Pero cuando eres niño no era consciente de hasta qué punto iban a ser mi referente el resto de mi vida, de eso me doy cuenta ahora. También había un montón de referentes, pero eran artísticos. Estaba loco por Madonna y la amaba, la idolatraba, David Bowie, Janice Joplin,… Son todo referentes musicales porque me refugio mucho en los artistas para entender muchas cosas. Siempre tuve bastante ego de pequeño, aunque no tenía amigos y nadie quería jugar conmigo, siempre tuve la sensación de que había algo muy grande como referente de mí mismo, he seguido siempre mi intuición, me sentí una rockstar desde muy pequeñito. Aprendí a sobrevivir.
Cantar, bailar, actuar… ¿le queda algo que hacer?Sí, soy muy joven. Me queda todo por hacer. Todavía me quedan dos para 40 y creo que me faltan muchas cosas, pero aún no les he puesto nombre, porque como te he dicho antes, estoy en búsqueda, asique las iré descubriendo poco a poco. Tengo muchas ideas para sacar adelante.
¿Cuál ha sido el mejor momento de su carrera?He tenido muchos. Pero el mejor, el terminar una obra de teatro con el maquillaje corrido en la cara mezclado con el sudor, el agotamiento, que te falte el aire después de esa emoción terrible, de haber visto un teatro lleno, de haber contado una historia, te miras al espejo y ves que te dedicas a lo que quieres. Esa sensación es el mejor momento de mi carrera, lo que más feliz me hace.
¿Y cuál ha sido el peor?Cada vez que he tenido un momento de sequía, de falta de valentía, un tiempo en el que no me han dado trabajo. Eso sí que es lo peor, la sensación de ninguneo que uno mismo se crea, cuando los demás parece que no te valoran, es terrible, porque te crees que los demás también te ven así. La situación de que te pase algo concreto no es definitorio, no es lo peor que puede pasar en la carrera.
¿Ha pensado trabajar en alguna otra cosa?He tenido que trabajar para sobrevivir, de camarero, de recoge vasos, de dependiente en un sexshop, pero no me planteo trabajar en otra cosa que no sea esto. Creo que se terminarían mis días si no pudiese trabajar en un teatro.
¿Algún teatro que no ha hecho y le hubiese gustado interpretar?Tuve mucha obsesión por hacer
El Público de Lorca. De adolescente estaba loco por hacer
Hair, me fascinaba. Ahora creo que tengo otros intereses y mi propio musical. Cualquier obra de Shakespeare, que cuando lo descubrí me volvió loco. Estuve muy obsesionado con el personaje de Drácula, pero luego me di cuenta de que muchos de los personajes que he interpretado tienen que ver con él, en
Hamlet, en
Cabaret… No tengo en concreto un título, lo voy descubriendo.
¿Cómo se siente usted cantando con Mario Vargas Llosa sentado en el patio de butacas? Pues muy bien, es un premio nobel. ¡Imagínate! Le canté una canción, La flor de la canela, porque él es peruano. Es un hombre encantador, te hace sentir muy bien. Es un regalo que te da la vida, que gente con esa sensibilidad pueda disfrutar de la tuya.
¿Qué le parece el teatro que tenemos cada día en el Parlamento?Eso es más un circo, ¿no? De animales y bestias sin domador ninguno. Es un gran circo sin nadie que les ría las gracias. Lo más impactante es que es un teatro que no vendería ni una sola entrada pero sigue teniendo éxito, eso es lo alucinante. Que sigan gobernándonos esta panda de malos actores, pero la gran responsabilidad es la nuestra que somos un público nefasto, costumbrista y absurdo, por mantenerlos ahí a todos. Estoy bastante desanimado con cómo reaccionamos ante lo que está ocurriendo. No me refiero a hacer revoluciones, sino a: ¿no me interesas? Fuera. Y no sé porqué seguimos ahí, dándoles el poder.