El Papa justiciero
viernes 04 de octubre de 2013, 20:20h
No está mi oído a la escucha de estridencias. Me gusta la voz baja con algún susurro de Bach. Soy de RNE Clásica en casa, coche y fiestas de guardar. Mas el Papa Francisco es la hostia. Es un borbotón de ideas populistas, tal vez necesarias, para la regeneración de la Iglesia, si es que la precisa y puede que sea así. Los agnósticos lo celebran, gays y lesbianas festejando su orgullo, mientras los fieles católicos se quedan un tanto impávidos con el progresismo del cura Bergoglio.
-¿A dónde quiere usted ir a parar…?
Nunca fui monaguillo y en absoluto meapilas. Mi formación académica se basó en el humanismo cristiano, en la doctrina social de la Iglesia, en la línea del Papa Ratzinger, Juan XIII y Juan Pablo II pero ya, con el Papa Paco, considero que ciertas actitudes populistas se me antojan un desprecio a la inteligencia o una loa tendente a equipararse con la verborrea platense de Valdano.
Claro que el actual Papa dice verdades como templos. Derecho a la vida, al trabajo, a una vivienda digna, no a la guerra, “nunca mais”, a la educación, todas esas cuestiones que ambicionamos los bien nacidos, y que se recogen en los textos constitucionales de todo el orbe incluidos los totalitarios para no ser cumplidos. Son, como se dice, declaración de intenciones. La carta magna española es más de lo mismo. Pero en mi opinión, siendo católico, apostólico y romano, no practicante -coletilla para no ir a la caldera de Pedro Botero-, la Iglesia heredada de Pedro ha de ser conservadora. Me explico: mantener viva la esencia del cristianismo. La Cruz, los rezos, la fe, la ayuda al débil, dar de comer al hambriento, etc.
Bien pensado, todos somos el tío Paco, aquellos “Caramelos Paco” que crecían y se multiplicaban por los riscos y piedras de Castilla la vieja o la nueva, da igual. No pienso arrojar a las tinieblas aquel catecismo Ripalda que conservo en mis anaqueles de la infancia y que dábamos en la catequesis y en los frailes menesianos, en los pasacalles de los cruzados envueltos en una capa blanca con la cruz roja, divina, en el pecho.
En cuanto a las profesiones liberales, entre las que me encuadro, la doctrina social católica critica elevados salarios, ciertas comisiones y dietas, determinados abusos en los consejos de administración, elevadas minutas por “echar una firma”, e ingresos escandalosos de los jugadores de fútbol; lo que pasa es que el Papa Paco es del Boca Junior y ya no es el club que era. Vamos, lo mismito que los políticos españoles -sálvese el que pueda- y los futbolistas, Messi entre ellos, ché.
PD.- Un vaticanista asegura que Jesús fue el primero en tuitear. No cabe un tonto más, Santidad. Lo malo es que quien lo dijo era un cardenal: Gianfranco Ravasi. Perdónale porque no sabe lo que dice ni sabe lo que hace; para el caso es igual.