¿También los vascos quieren una consulta secesionista?
domingo 20 de octubre de 2013, 07:51h
Hasta hace pocos años, los protagonistas de las provocaciones independentistas eran los vascos, con Herri Batasuna a la cabeza y el PNV desde la sombra y desde el poder. Dicen, como metáfora, que Arzallus negociaba con el Gobierno con una pistola encima de la mesa. Eran los tiempos de los interminables y sangrientos asesinatos de ETA, bien aprovechados, como chantaje y amenaza, para ciertas concesiones a las que se vieron obligados algunos inquilinos de La Moncloa, que incluso llegaron a pactos de Gobierno con ellos.
Pero en los últimos tiempos, los catalanes han tomado el mando y el protagonismo con la matraca de la consulta, con sus cadenas y chorradas. El tándem Artur Mas-Junqueras lleva años sin otro eslogan que el de la soberanía y el “derecho a decidir”.
Y, como era de esperar, los vascos, seguramente por celos y por perder protagonismo, han vuelto a la carga. No se quieren quedar atrás, pues ya se sabe que la secesión es el único argumento de los nacionalistas. Y ahí están ya. Este mismo sábado, Urkullu ha anunciado una consulta para 2015. Y Rajoy en Panamá hablando de las bonanzas de sus medidas.
Es probable que se reabra un nuevo y potente frente secesionista, el de los vascos. Rajoy no va a tener tiempo para tanta rebelión. Hasta que dé un puñetazo en la mesa y les mande a freír espárragos. Más vale que se dé prisa. Porque si no, el problema de la secesión se va a incrustar como una mosca cojonera. Este domingo desde la Cumbre Ibreoamericana ha advertido a Artur Mas y a Urkullu, que “la división solo produce pobreza y aislamiento” Pues al tajo y a parales los pies y las malditas consultas. Si quiere, puede.