El catedrático de Historia y presidente de la Fundación Ortega-Marañón, José Varela Ortega, ha presentado y moderado el último debate de las jornadas conmemorativas del 50 aniversario de la revista 'Cuadernos para el diálogo', fundamental en la forja del espíritu de la Transición. El ciclo de debates ha sido clausurado después por el rector de la UPSA, Ángel Galindo; el alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco; el embajador, Javier Rupérez y el presidente del Consejo Federal Español del Movimiento Europeo, Eugenio Nasarre.
El rector de la UPSA,
Ángel Galindo; el alcalde de Salamanca,
Alfonso Fernández Mañueco; el embajador,
Javier Rupérez y el presidente del Consejo Federal Español del Movimiento Europeo,
Eugenio Nasarre, han clausurado en el Aula de Grados de la UPSA las jornadas “
Cuadernos para el Diálogo”, que cumplen su cincuentenario. La publicación, fundamental en la forja del espíritu de la Transición, ha sido puesta de relieve a lo largo de la última semana con un ciclo de debates, un cineforum, y una exposición del fondo documental de la agencia EFE.
De izquierda a derecha: Eugenio Nasarre, Ángel Galindo, Alfonso Fernández Mañueco y Javier RupérezEl acto de clausura ha consistido en un debate moderado y presentado por el catedrático de Historia y presidente de la Fundación Ortega-Marañón,
José Varela Ortega, en el que han participado como ponentes los ex ministros
Ignacio Camuñas Solís y
Tomás de la Quadra-Salcedo, y el catedrático de Filosofía del Derecho,
Liborio Huerro Sánchez-Pescador.
Poco después, de ha procedido a la clausura, en la que el director del Instituto de Estudios Europeos y Derechos Humanos,
Ángel Losada, ha presentado las conclusiones a las que se ha llegado en esta semana de intensos debates. “La Universidad y Salamanca están obligadas a recuperar espacios para un diálogo que parece haberse perdido y que sólo puede construirse desde la pasión por el conocimiento capaz de creer, de crear y de comprometer. La apuesta por el diálogo fue el resultado de asumir que la democracia es un sistema político complejo, como el proceso de elaboración de los editoriales, basado en coherencia con los principios del diálogo, en la autoría colectiva de los textos”, ha señalado Losada.
Por su parte, el rector de la UPSA, ha recordado el inicio de la revista “Cuadernos para el Diálogo” y ha agradecido la presencia de los ponentes que han acudido a estas jornadas para “recordar el espíritu de CD”. Además, Galindo se ha mostrado comprometido a “seguir con lo que aquí ha nacido” y ha explicado que “se ha tratado de resucitar CD, no para volver a escribirlos, sino para aprender”. Pensando ya en el futuro, el rector ha hablado de la posibilidad de crear una exposición sobre la revista y de que la UPSA se convierta en fondo documental de “Cuadernos para el Diálogo”.
El alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, ha rescatado el espíritu de la tolerancia que impulsó la aparición de “Cuadernos para el Diálogo”. En este sentido, el alcalde ha recordado que “aunque cambien los tiempos, se tiene que seguir con la tarea de abrir caminos para el entendimiento”. Javier Rupérez ha mostrado su agradecimiento a las personas que formaron parte de la publicación y han acudido a estas jornadas porque, según Rupérez, “nos debemos a nosotros mismos que esto continúe”.
De izquierda a derecha: Liborio Hierro Sánchez, Tomás de la Quadra Salcedo, Fernando Martínez Vallvey, Javier Rupérez, Ignacio Camuñas y José Varela OrtegaActo de inauguraciónEl director del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, Benigno Pendás, el embajador de España Javier Rupérez y el rector de la Universidad Pontificia de Salamanca, Ángel Galindo, apostaron en la presentación por aplicar ahora el espíritu con el que se fundó la revista "Cuadernos para el Diálogo", que cumple ahora su cincuentenario.
En la presentación del programa de actos, que se han desarrollado hasta el día 25 en esa Universidad, los tres valoraron la contribución de la revista al nacimiento de la libertad de expresión y de la democracia en la España en los años 60.
Benigno Pendás consideró que cuando surgió Cuadernos para el Diálogo, en 1963, la sociedad tenía deseos de normalización política, de parecerse a los otros países europeos, y la revista prestó un gran servicio y tuvo un gran protagonismo.
Precisó que el centro que dirige "está volcado" en recordar el momento de la Transición "en estos tiempos difíciles" y agregó que, a pesar de los "avatares" actuales, la sociedad es más moderada "de lo que algunos piensan", por lo que "saldremos adelante".
Justificó esta afirmación en que los partidos extremistas "apenas tienen eco en las urnas", no ha habido "estallido social" con la crisis y en cómo se ha asumido la llegada de inmigrantes.
Marcelino Oreja, presidente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, dijo que la publicación, que "marcó un camino en el proceso de cambio que se reclamaba desde los años 50", se abrió a los que buscaban instalar un régimen de libertades.
Recordó que el propósito, expresado en su primer número por el director, Joaquín Ruiz Jiménez, era que fuera una plataforma de encuentro y facilitar la comunicación de las ideas y conocimientos de todo tipo, con exclusión de los violentos.
Abundó en que pretendía reconciliar a "todos los sectores de espíritu democrático", sin ser portavoz de ninguna ideología concreta, ya que "la única tendencia permitida era aspirar a la democracia".
Oreja recordó que, hasta que cerró en 1978 y por sus críticas al régimen, sufrió varios secuestros y le abrieron numerosos expedientes.
Rupérez se refirió a los actos de conmemoración de "Cuadernos para el Diálogo, medio siglo después: recuerdo y lección", que incluyen un ciclo de debates y tertulias con muchos de los colaboradores de la revista, cinefórum con películas de esos años y una exposición del fondo documental de la Agencia EFE, que recorrerá diferentes centros educativos para recordar el papel de la revista.
El propósito, según Rupérez, es mostrar lo que supuso entonces y trasladar esa experiencia a "esta angladura, aunque no sea lo mismo", ya que ahora hay democracia, partidos políticos, libertad de expresión y otros progresos "a los que no ha sido ajeno Cuadernos, que no era solo un nombre, sino una metodología: diálogo y exclusión de la violencia".
Ángel Galindo, que se refirió al papel de la Iglesia en la primera Transición, ha considerado que "la democracia de alguna manera se está debilitando y es bueno recordar" y valoró "la resurrección de Cuadernos, para fortalecer la democracia".