El Gobierno se arruga con la religión
viernes 01 de noviembre de 2013, 13:18h
No es una cuestión de fe o de creencia religiosa. Se trata de la cultura occidental, de la filosofía que ha llevado al mundo a la cima de la libertad, de la democracia, de la tolerancia.
Una de las mejores propuestas de la nueva Ley de Educación consistía en incluir la clase de Religión entre las asignaturas. Pero el Gobierno se ha arrugado ante la avalancha de críticas estúpidas y de incultura. Ni Rubalcaba, ni Cayo Lara, ni Cándido Méndez disfrutarían de la libertad y de la tolerancia que les da estar en el mundo occidental, en el mundo que se ha creado gracias a la cultura católica.
Pero, los “progres”, además de retrógrados, son incultos. Se puede ser católico, agnóstico o ateo. Pero, hasta el más desinformado, debe de reconocer que el catolicismo, el cristianismo, su cultura, su forma de entender la vida han supuesto el avance de Occidente, la prosperidad, la tolerancia, la libertad, la democracia. Y, luego, se puede ir a Misa o despotricar de la religión. Pero hay que ser conscientes de que somos lo que somos gracias al catolicismo.
Las demás religiones, no digamos la musulmana, son totalitarias e inhumanas. Pero los “progres” españoles creen que el catolicismo es una herencia franquista. Son unos incultos y unos descerebrados. Gracias a la religión católica, Occidente está a la vanguardia del mundo. Y sus proclamas, sus teorías y su manera de entender la vida lo demuestran.
Quizás prefieren a los musulmanes lapidando a las mujeres o a los budistas mirando al cerezo en flor y extasiados ante la nada celestial, ante la nube que pasa suavemente. “Quietamente sentado, llega la primavera y crece la hierba”, según el zen. Pues así son, apáticos y estúpidos. Y así les va.
La izquierda española está llena de incultos y de memos. Pero, eso sí, muy modernos. No tienen ni idea de la Historia del mundo. Son, en fin, unos analfabetos. Me gustaría que Rubalcaba o Cayo Lara se fueran unos días a Arabia. No podrían tomarse ni una caña. Y si miran a una mujer se van a las mazmorras. Toma democracia y libertad.
Eso sí, el Gobierno se arruga para no ser tachado de facha. Valientes que son. Mejor, los musulmanes y su actitud asesina. Es más “progre” y no les crea problemas. ¡Una vergüenza!