www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Camorra y Gomorra

miércoles 07 de mayo de 2008, 21:52h
“La camorra nos protege”. “Hay gente que odia la camorra: yo no, al contrario, a veces pienso que sin la camorra no podríamos vivir, porque nos protege”: así empezaban algunos temas de alumnos de 13 años de una escuela de la provincia de Nápoles, publicados hace algunos días en un periódico italiano. No hay que extrañarse: la camorra, organización criminal de la Campania, cuenta con una fuerte fascinación entre los jóvenes y en las zonas donde ejerce su poder, frecuentemente se le percibe como un fenómeno positivo, de seguridad y de desarrollo económico.

La camorra es la organización criminal más numerosa de Europa: por cada afiliado siciliano hay cinco de Campania y por cada uno de la ‘Ndrangheta, ocho campanos. Pese al prácticamente total control del territorio de la Campania, la mayor parte de los negocios de los camorristas se realizan por el mundo: Argentina, España, Bulgaria, Australia y muchos más países son los destinos preferidos para desarrollar actividades ilegales (venta de drogas, usura, prostitución) y legales (mercado inmobiliario, compra de acciones). La estructura federal, descentralizada y al mismo tiempo flexible ha trasformado la relación entre las “familias”, pasando de acuerdos “diplomáticos” a acuerdos de trabajos. No cabe duda que la Camorra es un cáncer que invade la política: Campania ostenta el record de ayuntamientos investigados por infiltraciones camorristicas y sólo 9 de los 92 ayuntamientos de la provincia de Nápoles nunca han tenido una investigación. Su presencia se denota sobre todo en el campo económico, donde gestiona varias actividades como la recogida de la basura, el sector inmobiliario o las producciones industriales. Respecto a la demás organizaciones criminales de Italia, la Camorra es la más sanguinaria debida a las “guerras” entre las familias por el control del territorio o de mercados extranjeros, divididos como en una partida de Risk: en Campania mueren un promedio de dos personas por día. Una cifra altísima, aunque la noticia tiene una limitada trascendencia nacional y sobre todo no determina una enérgica reacción por parte del gobierno.

Sin embargo, que la camorra resulte un tema de interés, lo demostraría el extraordinario éxito que ha tenido un libro publicado en el 2006 y titulado “Gomorra”. El libro, escrito por el periodista napolitano Roberto Saviano, ha vendido más de un millón de ejemplares, ha sido traducido en 33 idiomas (incluso el español) y según The New Tork Times ha sido uno de los mejores libros de los últimos años. El mismo prestigioso diario norteamericano describía el libro como “un grito literario”, donde con un estilo cercano a la crítica libre de Pier Paolo Pasolini y a las descripciones violentas de Truman Capote, se narran asesinos e intereses económicos. Gomorra es un libro de denuncia, una atenta investigación sobre la Camorra: en su largo reportaje respaldado por expedientes judiciales, Saviano detalla nombres y apellidos, describe las dinámicas y las actividades criminales de la Camorra, sus estrategias empresariales y sus estructuras.

En lo concerniente a España, el libro asegura que parte del dinero de la Camorra se blanquea en este país, tanto que a la “Costa del Sol se le llama la Costa Nostra”. Al mismo tiempo, las islas Baleares y Cataluña son considerados por los camorristas “lugares atractivos para realizar inversiones”. Además España es considerada zona de gran interés ya que funciona como “puerta de entrada de la coca al mercado Europeo: de Galicia a Madrid”.

Mención a parte merece la descripción del puerto de Nápoles, presentado como “un gigantesco y clandestino” almacén donde se trafica de todo (productos chinos, relojes de marca, ropa de moda italiana y droga) y que, a través del mismo y su actividad “tan sigilosa como frenética”, la mercancía se distribuye a medio mundo. A juicio de Saviano, el más grande espectáculo de Italia no sería el Coliseo, la torre de Pisa o el David de Dónatelo sino el puerto de Nápoles.

El libro consigue describir la plaga de la Camorra más allá de la representación que los medios de comunicación ofrecen normalmente: el autor documenta de forma detallada el mundo de la Camorra a través de una narración emotiva en la que se mezclan datos económicos y nombres verdaderos. Saviano realiza una buena simbiosis entre literatura y periodismo consiguiendo un análisis inquietante que obliga el lector (sería deseable que el gobierno también lo hiciera) a reflexionar sobre un fenómeno tan preocupante. La lucha a la criminalidad debería representar una prioridad del nuevo gobierno; al mismo tiempo hay que combatir la resignación ciudadana, la transformación de un fenómeno criminal en normalidad y, sobre todo, la errónea percepción que la Camorra represente una forma de estado alternativo, que ofrezca trabajo y protección. Hay que dar voz y relevancia a quien tiene el valor de enfrentarse y denunciar a la Camorra, luchando por cambiar una incomprensible estimación positiva del fenómeno: sólo así se podrá mejorar la imagen de un país en constante decadencia.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.