Prestige: no hay culpables
jueves 14 de noviembre de 2013, 00:44h
La Audiencia Provincial de La Coruña daba ayer lectura a la sentencia del Prestige, cerrando así el caso de la mayor tragedia medioambiental de España. Salvo la condena de nueve meses por un delito de desobediencia grave a la autoridad al capitán del petrolero, Apostolos Mangouras -que no cumplirá por ser mayor de 70 años y carecer de antecedentes-, el resto de procesados en esta causa quedan absueltos. Es importante destacar la ausencia de responsabilidad penal por los daños provocados por la marea negra en base a la “indefinición de las causas de lo acontecido”. Y lo es porque dicha ausencia implica además la no procedencia de indemnización alguna.
Conviene recordar que el desastre del Prestige tuvo un enorme coste económico, cifrado en 368 millones de euros a cargo del Estado, 145 para la Xunta de Galicia y 67 para Francia, por no hablar de los incalculables daños a empresas y particulares. 145 millones y al Estado francés 67 dejó "ingentes daños y perjuicios" a empresas y particulares. Sin culpables, pues, no hay sobre quien hacer recaer un eventual pago de las consecuencias del hundimiento del petrolero. La única vía serían los 22,7 millones de fianza que depositó la aseguradora del buque, The London P&I Club, en el año 2002 en el juzgado de Corcubión -La Coruña- que instruyó la causa, aunque su destino final tampoco está claro.
Termina así un largo periplo judicial, mediático y político donde no exento de demagogia y victimismo. Hubo que hacer frente a una situación excepcional cuya gravedad acabó rebasando todas las previsiones. Es posible que hubiese aspectos mejorables visto el caso desde la perspectiva que da el paso del tiempo. Pero tampoco pueden cargarse las tintas como se ha hecho desde determinado sector de la opinión pública sobre unas autoridades que en todo momento hicieron lo que estuvo en su mano para contener el desastre, y que siempre tuvieron en cuenta criterios técnicos, que no políticos.