El tartazo a Yolanda Barcina
jueves 28 de noviembre de 2013, 09:23h
La Audiencia Nacional condenaba ayer a dos años de cárcel a los agresores de la presidenta de la Comunidad Foral de Navarra, Yolanda Barcina. Así Gorka Ovejero, ex teniente de alcalde del ayuntamiento de Arruazu Navarra-, Julio Martín Villanueva e Ibon García Garrido, todos ellos vinculados a la izquierda abertzale, deberán hacer frente a una sentencia que tanto el fiscal como la acusación particular pedían que fuese más elevada.
Las bromas que en nacionalismo vasco en su conjunto ha hecho a costa de los tartazos recibidos por Yolanda Barcina no son de recibo. En primer lugar, porque atentaban contra la legítima representante de todos los navarros pero, principalmente, porque de haber podido hacerlo con otra cosa que no fuera una tarta, no habrían vacilado. ETA ha causado mucho dolor en la comunidad foral. Por desgracia, su brazo político está hoy presente en las instituciones navarras, donde sigue practicando su matonismo habitual.
Esta condena hace justicia y, de paso, lanza un aviso a navegantes: las agresiones, ya sea con tartas o con cócteles molotov -la intención es exactamente la misma- no pueden quedar impunes. Dicha impunidad es la que todavía pesa sobre demasiados crímenes de ETA, lo suficientemente sonrojante como para que su brazo político siga haciendo de las suyas sin que pase nada.