El belén de Francisco Salzillo ya puede visitarse en el Ayuntamiento de Madrid, en concreto en la planta principal de CentroCentro Cibeles. Se trata del belén más importante del arte barroco español. Fue realizado en el último cuarto del siglo XVIII a raíz de un encargo del noble Jesualdo Riquelme al maestro Francisco Salzillo (Murcia, 1707-1783), uno de los escultores barrocos españoles más destacados.
El
Ayuntamiento de Madrid ha instalado en la primera planta de
CentroCentro Cibeles el belén de Francisco Salzillo, el más importante del arte barroco español. Fue realizado en el último cuarto del siglo XVIII a raíz de un encargo del noble Jesualdo Riquelme al maestro Francisco Salzillo (Murcia, 1707-1783), uno de los escultores barrocos españoles más destacados.
"Es el referente de belén de Misterios de tradición española, en el que los grandes protagonistas del relato son los episodios evangélicos y en el que también aparecen
escenas costumbristas que retratan la sociedad del momento", afirman una nota de prensa de CentroCentro Cibeles, que añade que podrá visitarse hasta el 2 de febrero.

La exposición en la que se enmarca la muestra del belén ha sido comisariada por Concepción de la Peña Velasco, catedrática del departamento de Historia del Arte de la Universidad de Murcia, y por María Teresa Marín Torres, profesora titular en el mismo departamento, que es además la directora del
Museo Salzillo.
Se han seleccionado unas
doscientas noventa y siete piezas, incluidas las arquitecturas del belén. El montaje de la
exposición ha sido llevado a cabo por los técnicos del Museo Salzillo, especializados en su manipulación, Francisca del Baño, Antonio Jiménez Micol, la restauradora Amparo Muñoz y Susana Ruiz López, según detalla este museo en su página web.

La propia institución define a Salzillo como el responsable de cerrar el importante episodio de la
escultura barroca española en madera policromada: "La figura de Salzillo en Murcia irrumpía con fuerza tras más de un siglo y medio en el que la escultura había sufrido una gran fractura tras la desaparición de los grandes maestros del renacimiento. Tuvieron que venir artistas y obras de arte de otros lugares para que la escultura sufriera un nuevo impulso a finales del siglo XVII y comenzara a encaminarse hacia una edad de oro".
A lo largo de su vida tuvo
multitud de encargos por todo el antiguo Reino de Murcia y fuera de él, por lo que su numerosa obra está repartida por las provincias de Murcia, Alicante, Albacete y Almería pero. En el taller trabajaron sus hermanos José y Patricio, José López y Roque López, su más afamado discípulo.