Mandela, excelso
sábado 07 de diciembre de 2013, 08:51h
La muerte de Nelson Mandela ha concitado una corriente de sincero dolor a lo largo del mundo entero. Pocas personas ha sido capaces de aglutinar tantas muestras de cariño, por lo demás sumamente merecidas. Mandela, exponente claro de la lucha contra el Apartheid, supo hacer del perdón y la tolerancia un modo de vida, hasta el punto de unir a un país horadado por el odio racial. Líderes políticos de todo el mundo, sin excepción, coincidían ayer a la hora de enviar sus condolencias en las virtudes que encarnaba.
Unas virtudes, por lo demás, al alcance de muy pocos. Porque si ya es de por sí difícil soportar 27 años de cautiverio en unas condiciones realmente duras, lo es todavía más derrotar al régimen racista de Pretoria y hacerse con la presidencia de un país en el que la diferencia entre blancos y negros era tan grande como intolerable. Pero unas virtudes, en suma, que ojalá fueran extrapolables. El supo como nadie mostrar que con convicción y esfuerzo, el diálogo da frutos impensables. Muchos conflictos a lo largo de todo el mundo podrían encauzarse con la receta que Nelson Mandela aplicó en Sudáfrica, y que tan buenos resultados dio.