RESEÑA
Fernando Ónega: Puedo prometer y prometo. Mis años con Adolfo Suárez
domingo 08 de diciembre de 2013, 15:12h
Fernando Ónega: Puedo prometer y prometo. Mis años con Adolfo Suárez. Plaza y Janés. Barcelona, 2013. 368 páginas. 19,90 €. Libro electrónico: 11,99 €
“El 24 de diciembre de 2002, el cronista hizo lo que venía haciendo cada Nochebuena desde que Adolfo Suárez dimitió como presidente del Gobierno: felicitarle por Navidad. Desde la conversación anterior todo el mundo ya conocía su enfermedad, que nadie sabía explicar con exactitud, pero que era lo más parecido al alzheimer. La señora que le atendía, María Elena, respondió con una crudeza que aún hoy me estremece: ‘No se lo voy a pasas, don Fernando. Ni él sabrá quién le llama, ni usted va a saber con quién está hablando’. A partir de ese momento supe de la evolución de Suárez por su hijo Adolfo”. Este año, desgraciadamente, tampoco Fernando Ónega podrá felicitar la ya cercana Navidad a quien fue una figura absolutamente clave en la reciente historia de España. Pero el periodista ha dejado clara muestra de su admiración hacia Adolfo Suárez en un libro que se titula con una de las más famosas frases de su protagonista. Quien firma este comentario les puede prometer y promete que con la lectura de este trabajo de Fernando Ónega pasarán un rato más que agradable, en el que el conocimiento se alía con el deleite. La veterana pluma de su autor nos sirve un relato que nos acerca y hace conocer más y mejor al personaje mediante un estilo ágil y ameno.
Puedo prometer y prometo. Mis años con Adolfo Suárez, a medio camino entre la crónica, el testimonio personal y la biografía, es una reconstrucción de la trayectoria personal y política del presidente del Gobierno español entre 1976 y 1981, una de las etapas de más decisiva trascendencia en nuestro trascurrir histórico. Una etapa en la que se desarrolló la modélica transición desde la dictadura franquista hasta la democracia, por mucho que hoy desde ciertos sectores y de manera torticera quiera cuestionarse sus indudables logros. Y en ella, Adolfo Suárez, apoyado por el insustituible respaldo de la Monarquía, desempeñó un papel esencial.
Fernado Ónega, jefe de prensa del Gabinete de Suárez, no oculta su respeto y fascinación hacia el personaje y su deseo de rendirle un cariñoso, y, sin duda, merecido homenaje: “Cuando estaba elaborando el libro y mis amigos me preguntaban qué estaba haciendo, les respondía: ‘un cariño’; el cariño del aldeano metido a escribidor al que un día uno de los más grandes hombres de la historia de España le ofreció colaborar con él. Pasados tantos años, la recuerdo como una experiencia maravillosa, agrandada por la perspectiva del tiempo”. Ahora nos brinda la inapreciable oportunidad de compartir esa experiencia en un libro que -sin olvidar las obras que se han ocupado de Suárez y de la Transición- apela fundamentalmente al recuerdo, no solo de su autor, sino de muchos de aquellos que vivieron también en primera persona aquel periodo, tan convulso como apasionante, y estuvieron cerca de uno de sus principales artífices.
Así, se recogen testimonios de numerosas personas, incluido el propio Rey Don Juan Carlos, se cuentan jugosas anécdotas y se explican hechos históricos y políticos. El retrato resultante nos sitúa frente a una figura que, con sus luces y sus sombras, como todo ser humano, fue un hombre de Estado, a la altura de las excepcionales circunstancias que le tocó afrontar. Un hombre que, al final, fue prácticamente traicionado por algunos de los suyos, lo que le otorga una dimensión muy próxima a lo shakesperiano, y a quien la crueldad e injusticia de la vida ha privado hasta del recuerdo de saber quién fue y lo que hizo por su patria.
Por Adrián Sanmartín