Los sodados rusos vestidos con el uniforme soviético de la II Guerra Mundial han participado en un desfile militar celebrado en la Plaza Roja de Moscú para conmemorar el 63º aniversario de la victoria sobre la Alemania nazi. Por primera vez desde la caída de la URSS, durante el desfile se ha exhibido armamento pesado.
Los protagonistas del desfile han sido los misiles intercontinentales Tópol-M, el arma más temible del arsenal ruso y cohetes táctico-operativos Iskander-M, capaces de superar el escudo antimisiles norteamericano.

Además, lanzaderas de misiles, piezas de artillería, tanques y unos ocho mil soldados han desfilado por el adoquinado de la Plaza Roja, mientras una treintena de cazas, bombarderos y helicópteros han surcado los cielos de Moscú.
Los costes del desfile serán enormes: sólo los daños causados en calles y canalizaciones al paso de los tanques se calculan en 40 millones de euros, informó la administración urbana de Moscú.
La tradición de celebrar paradas militares en la principal plaza del país, la Plaza Roja, fue retomada por Vladimir Putin en 1996, pero sin exhibir armamento.
Un minuto de silencioTodas las televisiones y radios rusas han guardado un minuto de silencio en recuerdo de los 8.860.400 millones de militares rusos caídos durante la Segunda Guerra Mundial.
El minuto de silencio es una tradición observada en este país cada 9 de mayo, Día de la Victoria sobre la Alemania nazi y la fiesta anual más importante de Rusia, desde 1965.
Veteranos de la guerraSegún el diario "Nóvaya Gazeta", más de un millón de veteranos de la guerra aún están vivos, en la mayoría de los casos con unas pensiones que rondan los 100 dólares.
El primer decreto que promulgó Medvédev nada más asumir la presidencia rusa fue que para 2010 todos los veteranos hayan recibido una vivienda gratuita de manos del Estado.
Lecciones de la II Guerra MundialMedvedev ha pedido mantener presentes las lecciones de la II Guerra Mundial y advirtió sobre la seria amenaza que representan las demandas sobre "revisiones de fronteras y el menosprecio al derecho internacional", en clara alusión al nuevo Kosovo independiente de la aliada Serbia y a las tensiones secesionistas en algunas regiones rusas. "La fiesta de la Victoria se ha converttido en la más sagrada y será para siempre un símbolo de nuestra unidad nacional", proclamó.
"La historia bélica del mundo muestra que los conflictos armados no se originan por sí mismos. Están instigados por aquellos que ponen sus ambiciones por delante de los intereses de países y continentes, de los intereses de millones de personas", según la declaración de Medvedev.
Para el presidente ruso, "millones de ciudadanos no sólo de Ruisa, sino también de la antigua URSS y de otras partes del mundo celebran el Día de la Victoria. No se puede ignorar las normas del derecho internacional, sin las cuales una vida segura y orden mundial justo son imposibles".