LUCHA ANTITERRORISTA
Un pacto muerto y enterrado
miércoles 23 de enero de 2008, 04:38h
Eran otros tiempos, Zapatero se presentaba como la alternativa amable y continuista de políticas exitosas en el campo económico y en la lucha antiterrorista. Nada que ver con las políticas que emprendió tras ganar las elecciones del 14 de marzo de 2004. Después de los atentados del 11-M, la política del "diálogo" sustituyó al discurso de la fortaleza del Estado de Derecho. El presidente Zapatero asumió ante el Congreso de los Diputados la responsabilidad de de colmar un indeterminado "deseo de paz" y la cámara baja llegó a aprobar –sin los votos del PP- una resolución en la que apoyaba "procesos de diálogo entre los poderes competentes del Estado y quienes decidan abandonar la violencia". A pesar del compromiso de Rodríguez Zapatero de mantener el pacto Antiterrorista fue acusado por la oposición, de haber mantenido contactos con los terroristas y haber adquirido acuerdos políticos previos al anuncio del "alto el fuego permanente" que dio a conocer la banda terrorista ETA el 22 de marzo de 2006. Mariano Rajoy llegó a acusar a Zapatero de "traicionar a los muertos" y romper el consenso del pacto Antiterrorista. En cualquier caso, y tras acusaciones mutuas, ninguno asumió tal responsabilidad.
Los atentados de la T-4 en los que murieron dos ciudadanos ecuatorianos no bastaron para que el gobierno rectificase su política antiterrorista. Dos miembros de la Guardia Civil tuvieron que ser asesinados por los etarras para que el discurso del gobierno cambiase radicalmente y retornarse a las posiciones de firmeza que se siguieron durante los gobiernos de Aznar. A pesar del cambio de rumbo actual, declaraciones como la de la vicepresidenta no parecen augurar un cambio real de las posturas del Gobierno. María Teresa Fernández de la Vega afirmó que "el pacto antiterrorista ha funcionado muy bien, pero hay cosas de un tiempo y hoy es otro tiempo" pues ya no ve "útil" el pacto Antiterrrosita y despreció las reiteradas peticiones del PP para volver al acuerdo Antiterrorista al referirse al acuerdo como un "papelito". El pacto Antiterrorista sigue muerto y enterrado.
Más que un cambio de fondo parece que el gobierno Zapatero ha decidio emprender una operación de maquillaje de cara a las próximas elecciones. Lo que no cabe duda es que a día de hoy, el consenso en política Antiterrorista resulta prácticamente imposible entre los dos grandes partidos nacionales.