En el PSOE se habla de primarias desde el 20 de noviembre de 2011. Algo más de dos años después,
Alfredo Pérez Rubalcaba ha accedido, empujado por la relativa cercanía de unas generales para las que el vencedor en noviembre necesitará rodaje de cara a la opinión pública salvo, claro, que ese elegido sea el hoy secretario general, conocido ampliamente ya por todos.
La primera y principal noticia sobre las primarias es que las habrá. No ocurrió así, por ejemplo, en Andalucía. A ellas se presentarán al menos dos candidatos, asumen los principales protagonistas del socialismo. Ocurra lo que ocurra en las europeas y tome la deriva que tome la cuestión catalana, el calendario es inamovible:
Ferraz tendrá aspirante a la Presidencia del Gobierno a finales de noviembre.
Tan inamovibles como la fecha son las
reglas del juego. Son primarias abiertas no sólo a afiliados y simpatizantes, también a todo aquel ciudadano que desee tomar parte. La condición espinosa, sin duda un acto de fe por parte del
PSOE, es que estas personas al realizar la inscripción firmen una declaración de compromiso con los principios progresistas.
Los otros requisitos son tener 16 o más años, pagar dos euros y sumarse al censo para la votación, que permanecerá un mes abierto, antes de los seis días previos a la cita. Todo se decidirá en una única votación de un mínimo de 8 horas. A esta se someterán aquellos socialistas que hayan logrado
avales de al menos el 5 por ciento del registro de afiliados y simpatizantes del PSOE y el PSC.
Óscar López, 'número 3', presume de proceso y está convencido de que será imitado por otros. A
Carme Chacón no le entusiasma tanto, en concreto la forma en que se ha acordado. "Creo que hemos tenido dos años para elaborar este reglamento y que ahora lo vamos a aprobar en apenas dos horas", denunció la catalana, ahora en Miami.
El 30 de junio concluye su contrato en Estados Unidos y regresa para comenzar la contienda. Las
europeas son en mayo, lo que, paradoja, hace de las primarias sean plena actualidad en el PSOE pero también ya un tabú. "No toca", que suele decir Pérez Rubalcaba. Así, el pistoletazo se espera durante el verano. Y todo en manos, al final, de afiliados, simpatizantes y mayores de 16 que sean o aseguren ser progresistas y con dos euros en el bolsillo. Eso sí, si no queda satisfecho, no le devuelven su dinero.