Rubalcaba, fuera de juego
miércoles 26 de febrero de 2014, 08:10h
El Debate sobre el Estado de la Nación tiene unos protocolos, incluso, unos trucos. Una vez que ha hablado el presidente, el jefe de le Oposición tiene un par de horas para reelaborar una respuesta al discurso del jefe del Ejecutivo. Y este martes, o Rubacaba estaba a por uvas o sus asesores, atolondrados.
No era fácil contestar a Rajoy. Los datos económicos, la sensatez y la seriedad del presidente desbarataron los argumentos de Rubalcaba. Ya tenía poco que decir. Rajoy anunció que bajará los impuestos, que está dispuesto a reformar la Constitución, que quiere dialogar con los partidos políticos para llegar a acuerdos puntuales.
Y Rubalcaba se quedó mudo. Bueno, habló, pero no dijo nada. Todos sus argumentos sobre la economía, las libertades y demás se quedaron fuera de juego. Se supone que se limitaron a comer bien y a contar chistes. Porque el discurso del jefe de la Oposición no se salió del guión que llevaba escrito. Y dijo lo de siempre.
Y, por eso, fracasó. Y los socialistas abandonaron el hemiciclo cabizbajos, sabiendo que habían perdido su última oportunidad. El Debate sobre el Estado de la Nación no cambia demasiado la intención de voto. Pero ayuda a animar a los militantes de los partidos a votar al líder que creen que va a gobernar mejor.
Y si es por el debate de ayer, la cosa está clara: Rajoy ganó por goleada. Hay que esperar a las elecciones europeas y, sobre todo, a las generales. Pero la sensación es que hay un partido preparado para gobernar España y, otro que está a la luna de Valencia. Rubalcaba se ha quedado fuera de juego: dentro y fuera de su partido.