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¿Somos ‘los chinos’ de Europa?

domingo 02 de marzo de 2014, 19:26h
Actualizado el: 10/08/2014 11:01h
En una de las esquinas de la Bahnhofstrasse, la calle más cara de Zurich y probablemente de todo Suiza, un edificio en rehabilitación vecino de emblemáticas joyerías y boutiques de lujo albergará proximamente otra tienda de la marca Zara.

Cerca de cuatro millones de euros al año costará el alquiler. Muchas camisetas, trapitos y manteles (¿made in...?) habrá que vender. Esto es ambición y negocio, la puesta de largo del nuevo rico entre los ricos. Porque lo vale Amancio Ortega y lo vale su grupo empresarial, que ha llevado muy lejos la ‘marca España’ y da trabajo a miles de personas, claro que sí. Pero un detalle que quizá pasaría desapercibido en A Coruña, se le ha ído aquí de las manos. En el país de Heidi donde nunca sucede nada que altere la paz alpina, y donde la calma social es incluso exasperante, representantes del principal sindicato helvético UNIA (que no deja de ser discreto y moderado, nada ‘protestante’ en comparación con los nuestros) han cerrado el perímetro de la obra y reparten a los transeúntes un panfleto con la foto de Amancio Ortega.

No, no se trata de propaganda anunciando la excepcional apertura, sino de una denuncia en toda regla y con olor a boicot. Saltaba a la prensa local hace unos días y en grandes titulares la noticia de que en dicha obra trabajaban obreros españoles cobrando 4 a 5 veces menos de lo que les correspondería por ley suiza. Para esconder? los hechos, según el comunicado de UNIA, "Zara instruyó a los obreros para que mintiesen a las autoridades suizas y al sindicato sobre los sueldos que estaban percibiendo".

Algunos trabajadores habían declarado también que se les hacía trabajar sesenta horas semanales. En solidaridad con el abuso al que se han visto sometidos una cincuentena de obreros españoles, sus colegas suizos defensores a capa y espada (a casco y soplete) de su convenio colectivo han decidido paralizar el acceso a la obra hasta que la promotora y los representantes de la insignia aporten garantías de que se están respetando los salarios. Recordemos que aquí los oficios como albañil, electricista, carpintero o soldador se desarrollan dentro de un sistema de formación profesional de dos a tres años, socialmente reconocido al mismo nivel que otras profesiones, sean o no universitarias. A la hora de la pausa del mediodía se juntan codo a codo en el restaurante de la esquina los ejecutivos de traje gris y los del mono blanco: ambos pueden permitirse el plato del día a 20 euros; o cuando no hay tiempo para el restaurante, lo mismo les chorrea la mostaza de la nutritiva salchicha callejera a 6 euros a los encorbatados con la Montblanc en la solapa que a los del Bic en la oreja.

Esta noción de igualitarismo desacomplejado y equilibrio social es una de las bases en las que se construye el modelo federalista helvético. El ultraproteccionismo confirmado en las urnas de manera recurrente aspira a asegurar, entre otras cosas, que tanto el obrero como el catedrático, el dependiente o el peluquero tengan una calidad de vida digna y autosuficiente. El sueldo de un obrero en Suiza oscila entre los 4.000 y los 6.000 euros dependiendo de la experiencia y del grado de especialización, razón por la que han saltado las alarmas ante este caso escandaloso de dumping salarial versión primer mundo, por los míseros 900 euros, más albergue y comida, con que se ha hecho venir (y callar) a los trabajadores españoles. ¿Terminaremos siendo los nuevos chinos de Europa, los reyes de la mano de obra low-cost?.

Un toque de atención para Amancio Ortega, porque Suiza dista mucho de los países del tercer mundo donde las grandes marcas hacen su agosto, su enero y su febrero explotando impunemente a sus trabajadores con el desdén de las autoridades locales. Aquí además será el cliente quien tendrá la última palabra: el bolsillo medio del consumidor medio puede permitirse trapitos más caros que los (¿made in...?) de la marca Zara.

Pepa Echanove

Periodista

PEPA ECHANOVE es periodista y miembro de la Asociación-Red de Mujeres Españolas en Suiza.

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