Un equipo internacional, en el que participan investigadores del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), ha comprobado que Cariclo muestra dos anillos, un fenómeno inédito fuera de los planetas. Este cuerpo del sistema solar tiene unos 250 kilómetros de diámetro y los anillos parecen estar formados de hielo.
La agencia
SINC informa de que investigadores del Instituto de Astrofísica de Andalucía (
IAA-CSIC) han comprobado que el asteroide
Cariclo tiene dos anillos, un fenómeno inédito más allá de los planetas.
"Hasta ahora parecía que los sistemas de
anillos eran un rasgo exclusivo de los planetas gigantes como Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Sin embargo, un pequeño objeto de apenas 250 km de diámetro acaba de ingresar en ese reducido grupo. Se trata de (10199) Chariklo (Cariclo en castellano), un planeta menor situado entre Saturno y Urano, presenta dos densos anillos, posiblemente formados por hielo de agua".

El hallazgo, que se publica esta semana en la revista
Nature, implica que los anillos pueden ser estructuras más comunes de lo que se pensaba, al menos en las regiones más externas del Sistema Solar. El descubrimiento fue posible gracias a la observación, desde ocho enclaves distintos, "de una ocultación o paso de Cariclo por delante de una estrella, que en este caso produjo resultados inesperados". Además de los eventos típicos, correspondientes al comienzo y final de la ocultación, "los astrónomos hallaron otros dos eventos breves difíciles de explicar".
Cariclo es el mayor de una población de objetos conocidos como
centauros, que se distribuyen en una extensa región entre Júpiter y Neptuno y que comparten características tanto con los cometas como con los asteroides. Entre 1997 y 2008 Cariclo mostró un, hasta ahora, inexplicable descenso de brillo, acompañado de la desaparición de la señal que indica la presencia de hielo.
Composición y origenLos anillos, separados por una zona estrecha y oscura, "muestran una anchura de
7 y 5 kilómetros respectivamente y presentan una masa total equivalente a un cuerpo helado de cuatro kilómetros de diámetro". Su posición indica que o bien se trata de un sistema formado recientemente o bien que existe un cuerpo, "lo que suele conocerse como 'satélite pastor', que contribuye a que los anillos permanezcan confinados pero que aún no se ha detectado".
Los astrónomos barajan varias explicaciones sobre el
origen de los anillos, "pero creen que es muy posible que tengan relación con la existencia de satélites, que pudieron impactar y generar un disco de "escombros" en torno a Cariclo". Aunque el hallazgo de anillos en un planeta menor parece apuntar a que se trata de estructuras más comunes de lo que se pensaba, por ahora Cariclo constituye un objeto excepcional.
El hallazgo ha sido posible gracias a una red de telescopios distribuida entre Chile, Brasil, Argentina y Uruguay, algunos de los que fueron utilizados en remoto desde Granada por el observador del grupo de investigación del IAA-CSIC Nicolás Morales.