PP y PSOE: maniobras orquestales ante las europeas
lunes 31 de marzo de 2014, 17:09h
En general, las elecciones municipales, autonómicas, europeas o generales no dejan de ser una partida de ajedrez. Cada uno mueve sus peones, sus delfines, sus caballos hasta que logran el jaque al Rey. Y eso es lo que está ocurriendo ahora en España.
El PSOE basa toda su estrategia en culpar al Gobierno de todos los males de la sociedad (alguno cree que Rajoy mató a Manolete). Como ya hemos dicho, el único objetivo de las algaradas de los radicales, de los sindicatos, de los vándalos chiflados y de los propios militantes socialistas sólo pretende crear una sensación de zozobra en la sociedad. Desestabilizar el sistema. Como hizo con astucia y burda, pero eficaz manipulación Rubalcaba tras los trágicos atentados del 11-M.
Pero el PSOE no tiene mucho que ofrecer. En materia económica están mudos. Eso sí: hablan de la injusticia de los recortes, de la crisis, de los derechos sociales, del aborto y hasta del paro, que ya es tener cara dura.
El PP, como es tónica habitual de Rajoy, se mesa las barbas, habla poco y se guarda los ases en la manga. Si es que los tiene. Hay que esperar que no sea verdad que pretende cambiar cromos con Arturo Mas para aumentar la financiación a Cataluña a cambio de suspender el referéndum.
El PP solo habla de sus éxitos económicos. Que lo son. Pero quizás todavía no ha llegado a los bolsillos de los ciudadanos y, aunque el paro se recorta, es tan escaso que sirve para poco.
De momento, Rajoy oculta a sus candidatos a las elecciones europeas. Nadie sabe por qué. Quizás espere que Elena Valenciano, José Blanco y compañía se estrellen antes de que se abran las urnas.
Esta vez sí que son importantes las elecciones europeas. Aunque solo sea por el factor psicológico. Veremos quién gana la partida. De momento, las piezas del ajedrez de Rajoy parece que acorralan a las de Rubalcaba. Pero el líder del PSOE es muy astuto y capaz de darle una patada al tablero si ve que el jaque mate es inevitable. Y para eso están los radicales.