La superación personal como medio para ayudar a los que más lo necesitan. Este es, en resumidas cuentas, el leit motiv que inspira las hazañas personales de Arturo Cimarra, un deportista amateur que desde hace años se plantea retos con los que recaudar fondos para causas benéficas. Su último desafío, convertirse en un 'ironman' en la prueba más dura del mundo de esta especialidad de triatlón, la que se disputa este sábado en Lanzarote.
Por delante 3,8 kilómetros de natación de aguas del Atlántico, 180 kilómetros de bicicleta con pendientes de infarto y los 42.190 metros de un maratón que pueden convertirse en un verdadero infierno si la climatología canaria no acompaña. Todo del tirón y con un tiempo máximo para completar la distancia de
17 horas.
Estas son las dificultades, a grandes rasgos, a las que tendrán que hacer frente este sábado los más de 2.200 participantes del Ironman (modalidad de la larga distancia del triatlón) de Lanzarote,
el más duro del mundo.
Entre los que el día 17 tomarán la salida a las 07.00 horas en la Playa Grande de Puerto del Carmen está
Arturo Cimarra, profesional de los seguros sanitarios y deportista amateur que hace unos años decidió unir su trayectoria a diversas causas solidarias. La enfermedad del hijo de un compañero le hizo preguntarse cómo podía él ayudar a tantas personas necesitadas y faltas de dinero y recursos.
A través de la página web de
Deportistas Solidarios, Cimarra se ha propuesto recaudar 20.000 euros por el modelo del 'charity running' que se repartirán entre los Campamentos de
Menudos Corazones para niños con cardiopatías congénitas y los de los niños de los vertederos de
Camboya.
¿Cómo ha sido su preparación de este reto?Empecé con el entrenamiento específico el pasado mes de diciembre con una entrenadora personal que me planificaba las sesiones por bloques de los tres deportes. El objetivo era llegar al día de la prueba en el pico de mi estado físico y creo que lo hemos conseguido.
Durante estas meses he hecho entre y 12 y 14 horas de entrenamiento semanales con hasta 200 kilómetros de bicicleta, 45 de carrera y 12 de natación en función del momento de la planificación. Esto lo he complementado con un importante trabajo de gimnasio para potenciar el músculo, suplementos vitamínicos y nutricionales y una dieta concreta en la que he intentado no cometer excesos.
¿Cuáles son sus sensaciones a menos de una semana para el reto?Sobre todo, muchísima emoción. Llevo varios años con este tipo de retos benéficos y ver que la gente te apoya y que salen patrocinadores, en este caso Page Group, Score Global Life, Antana, 4One, Atriple y Yamato Sushi Bar, pues es algo que te llena de orgullo.
Por otro lado, también hay mucho respeto e incertidumbre, porque yo creo estar listo, pero es el Ironman más duro del mundo y algo de miedo sí que te entra. Puedes llevar todo preparado que el día D hay cosas que no controlas, como la climatología o una lesión.
¿Qué es lo que más le asusta del Ironman?
Cada sector tiene su tema. En la natación me preocupa el tema de la salida, que hay mucha gente y te puedes llevar algún golpe con el que empezar fastidiado. De la bicicleta, pues que quieras o no son 180 kilómetros y esos son muchos kilómetros y, en este caso, muy duros. Y de la carrera, pues que uno ya no sabe cómo va a llegar a ese tramo de la carrera y que uno va con las fuerzas muy justas.
La gente se queda con que es un deporte de una exigencia física tremenda, pero yo creo que está al 50 por ciento con la exigencia mental, porque el cuerpo lo castigas mucho y es la cabeza la que te hace seguir o que lo dejes. Uno tiene que estar muy fresco tanto de piernas como de coco.
¿Cómo se puede contribuir? ¿Puede hacerlo cualquier persona?De varias maneras. Por un lado, dando a conocer el reto entre amigos, con los compañeros del trabajo, con la familia o a través de las redes sociales. El objetivo de esto es ayudar a las fundaciones y asociaciones con financiación directa por medio de transferencias. Por otro, a través de la web de
Deportistas Solidarios, un medio muy rápido, sencillo, directo y seguro de donar fondos.
También se puede entrar en mi
blog y que sigáis animándome y apoyándome, porque de verdad esto merece la pena.
En retos anteriores corrió dos maratones y dos medios Ironman, cada uno en menos de un mes. Después del Ironman, ¿qué?Será por retos. Antes que nada, devolverle a mi familia el enorme esfuerzo y sacrifico que han hecho todos estos meses. Más allá de eso, un amigo me comentaba lo de cruzar el Estrecho a nado o apuntarme al Marathon des Sables. Ya veremos.