“Artilujos” es un portal web donde tanto artesanos como estudios de diseño venden sus muebles hechos a mano a partir de materiales reciclados. Como resultado, los clientes pueden adquirir muebles únicos que pagan directamente a su creador.
El pasado mes de marzo
Artilujos protagonizó una nueva
pop-up store (tienda efímera) de entrada libre en Madrid, en la Central de Diseño de Matadero (DIMAD), donde se expusieron aproximadamente cien piezas de mobiliario
upcycling o reutilizado. Con este evento, como con el que protagonizaron el pasado año en la sede de HUB, se busca dar a conocer la plataforma y poner en contacto a artesanos y diseñadores españoles con el público interesado en muebles artesanales, únicos y producto de la reutilización de otros objetos.
El secreto del éxito de Artilujos se encuentra en que se basan más en la acción de “reci-crear” que en la de “reciclar” propiamente dicha. Porque, en lugar de destruir un objeto viejo para crear uno nuevo, sus artesanos toman objetos antiguos que ya no tienen valor o ya no cumplen su función y los transforman para darles una nueva vida y, a su vez, una nueva función.
Pero su labor medioambiental no se limita únicamente a elaborar
productos reutilizados, sino que además constituyen una organización altamente sostenible: la mayor parte de las piezas no se realizan hasta que reciben un pedido a través de su portal web, por lo que evitan almacenajes innecesarios y excedentes de producción; trabajan con productores locales, por lo que reducen su huella de carbono y se apoyan en la economía de la comunidad y, además, siempre que la distancia del envío y las dimensiones de los pedidos se lo permiten, distribuyen los pedidos a través de mensajería en bicicleta.
En definitiva, Artilujos constituye una iniciativa original y respetuosa. Si bien sus piezas no agradan a todo el público – pues algunas rozan el surrealismo en su afán de buscar una segunda función – su catálogo está formado en gran medida por sillas, mesas,
baúles de madera, butacas, lámparas y otros muebles de uso cotidiano que todo el mundo tiene en sus casas, por lo que no son pocos los que se atreven a adquirir uno de los “artilujos” y a darle un toque upcycling a sus hogares.