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RESEÑA

Marc Dugain: Avenida de los Gigantes

lunes 30 de junio de 2014, 14:12h
Marc Dugain: Avenida de los gigantes. Traducción de Joan Riambau. Anagrama. Barcelona, 2014. 384 páginas. 19,90 €. Libro electrónico: 14,99
En Avenida de los Gigantes al lector le bastará con leer las treinta primeras páginas para saber quién es en esta obra el asesino, depredador de cuerpos y almas, pues es él mismo quien nos cuenta su historia, narrada en primera persona. Al Kenner, un adolescente traumatizado por los malos tratos recibidos por su madre alcohólica nos habla mostrándonos todos los recovecos de su alma. El protagonista, extremadamente inteligente, solitario y manipulador, está inspirado en el estadounidense Ed Kemper, quien como Al tiene una irrefrenable pulsión asesina. Dugain consigue con gran maestría en esta obra relatarnos la historia de Al como si fuera el propio protagonista quien nos revela su historia desde la cárcel.

Se trata de una novela de asesinatos realizados por un psicópata capaz de matar a sus propios abuelos, pero toda la trama transcurre sin la necesidad de recrearse en la descripción de episodios violentos. Dugain se centra en la descripción y reconstrucción de la profundidad psicológica de la mente humana. Al mismo tiempo la novela hace un interesante análisis de la sociedad americana del momento cuya juventud se encuentra desconcertada ante los tiempos que corren, cuyo signo fundamental está marcado por la guerra de Vietnam.

El protagonista no termina de entender cómo lo jóvenes de su generación encuentran en el pacifismo o en la contracultura de los hippies un camino para encontrar la tranquilidad que todos anhelan. Dugain como Dostoyevski retrata los recovecos del alma del individuo que se halla al borde del nihilismo, se evidencia la pérdida de valores donde todo vale. Nuestro protagonista enmarca su modo de actuar en el rincón mas oscuro del alma humana que reaviva un odio inmenso y remoto capaz de llevar a Al a cometer los asesinatos más perversos. La maquinaria que pone en marcha este adolescente cuyo coeficiente intelectual es similar al de Albert Einstein viene movida por el tema central de toda la filosofía contemporánea: la lógica de la crueldad, un tema recurrente en todo el pensamiento del siglo XX, que trata de averiguar cómo el hombre es capaz de tener comportamientos como los que aparecieron en el Holocausto.

Una fina línea muy fácil de transgredir separa al individuo que respeta la comunidad y sus valores de aquel que los transgrede y viola. A través de la entrada en el psiquiatra de Al y de su posterior puesta en libertad y de su condena definitiva comprobamos cuán delicada es la decisión de juzgar rehabilitado a un psicópata. La historia de Al nos lleva a reflexionar sobre qué es un asesino en serie, en qué consiste la psicopatía, y si es algo que en el fondo pertenece a la humanidad. Actuar sin remordimiento, interactuar con los demás como si fueran objetos que utilizamos para satisfacer nuestros propios intereses, son las características que definen el comportamiento de un psicópata. Comprender que la humanidad posee un lado oscuro, aceptarlo, y tratar de gestionarlo conduciría a tener una sociedad mas sana y menos hipócrita, aunque aún así, por supuesto, seguiría existiendo el mal.


Por Esperanza Paredes
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