Perdona si te llamo amor es la tercera
novela de
Federico Moccia que ha sido adaptada a la gran pantalla. Esta semana ha sido presentada en Madrid en presencia de sus actores protagonistas y el director de la cinta.
El 20 de junio llegará al cine una historia de amor llena de imprevistos, sueños y aspiraciones propia de los jóvenes de hoy. Con un reparto de actores que aportan frescura,
Perdona si te llamo amor se presenta como una propuesta alegre y desenfadada en la cartelera española.

El director, Joaquín Llamas, quien ha trabajado ya como realizador en series de éxito como
Tierra de Lobos o
Acusados, se estrena en el cine. Llamas afirma que hacer una adaptación de una novela de semejante éxito “no deja de ser un apasionante desafío, aunque no exento de dificultad”.
Moccia, que se ausentó en la presentación de la película en Madrid, quedó “encantado y maravillado con el resultado”, según los productores.
El reparto está encabezado por
Paloma Bloyd, quien encarna a Niki, una joven de 17 años, libre, de mente abierta y vividora, cuya mayor frustración es no encontrar el amor de verdad, y Daniele Liotti, quien se mete en el papel de Álex, un hombre de 37 años, ejecutivo publicitario de éxito, atractivo, inteligente y brillante que es rechazado por su novia cuando le propone matrimonio, lo que no impide que termine enamorado de Niki.
A este tándem y con el tema musical de fondo de Funambulista
Quiero que vuelvas, se unen actores con una trayectoria reconocida como Patricia Vico y Pep Munné, a los que acompañan Andrea Duro, Joel Bosqued, Irene Montalá, Adriá Collado, Lucía Delgado, Lucía Guerrero o Álex Batllori, quienes interpretan a amigos y amigas a través de los que el autor refleja las relaciones de
amistad que se establecen durante la juventud.
Durante la presentación de la película, Duro se mostró ilusionada con la idea de que hacer al público partícipe de la historia de Niki y Álex, para que viva y sienta, igual que ella con su personaje y el resto de actores y actrices, un sinfín de emociones y un torbellino de sensaciones alocadas y frescas donde los prejuicios no tienen cabida.
Moccia se sirve del amor adolescente para apelar a las experiencias personales de los lectores de sus libros. En los mismo términos se pronuncia el director: “La vida hace que olvidemos lo que es ser joven y estar lleno de esperanzas. Los personajes del libro nos enseñan que siempre puede haber un nuevo punto de partida, quizá con la persona menos esperada. Estoy seguro de que cada persona que haya leído la novela ha querido, y seguro que en algún caso necesitado, identificarse con los personajes. Que todos los Álex y todas la Nikis se reconozcan en único Álex y en una única Niki. Esto es parte de la aventura. Es parte del reto”.