www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

RESEÑA

James Agee: Algodoneros. Tres familias de arrendatarios

lunes 30 de junio de 2014, 14:12h
James Agee: Algodoneros. Tres familias de arrendatarios. Presentación de Adam Haslett. Fotografías de Walker Evans. Traducción de Alicia Frieyro. Capitán Swing. Madrid, 2014. 168 páginas.18,50 €
La obra de James Agee nos traslada a una zona (el sur) y a unos años (la década de los 30) de Estados Unidos para describirnos de un modo magistral cómo vivían los algodoneros, a los cuales también hemos podido conocer a través de diferentes películas. Terminado el libro, el lector legítimamente concluirá que poco tiene que ver el contenido de los filmes con la realidad que nos acerca el autor.

En efecto, Agee fue consciente desde el primer momento de que su obra podría no publicarse, como así sucedió inicialmente, ya que se trató de un encargo que recibió del director de la revista para la que trabajaba (Fortune). Una empresa complicada puesto que si un rasgo venía caracterizando al autor, éste era la defensa a ultranza de unos principios éticos, tal y como él mismo expresó: “Una civilización que por la razón que sea pone una vida humana en desventaja; o una civilización cuya existencia radica en poner vidas humanas en desventaja, no merece llamarse así ni seguir existiendo” (pág. 13).

Dicho y hecho, en compañía del fotógrafo Walker Evans, Agee estudió el modus vivendi de los algodoneros, mediante la convivencia con tres familias de ellos (los Burroughs, los Fields y los Tingle) con las que llega, incluso, a mimetizarse. Sin ser su objetivo, a su vez, nos explica cómo era la estructura económica del sur de Estados Unidos, con el mantenimiento de la dialéctica terrateniente vs arrendatario como eje central de aquélla. El primero no tiene ningún sentimiento de culpa ya que “a estos arrendatarios, se les da todo lo que necesitan: tierra para cultivar, una casa donde vivir, comida para alimentarse y en abundancia, ropa para cubrir su desnudez […]. No hay ni uno solo en centenares que pudiese llevar su propia granja, sin supervisión, si no es a la ruina” (págs. 150-151). El segundo se decanta por la resignación, lo que no debe interpretarse como sinónimo de descuidar sus obligaciones laborales, aunque quizás sí las de corte afectivo o familiar.

La vida del algodonero se resume en vivir para trabajar. Así de contundente y de simple. Las expectativas de ascender en la escala social-profesional son inexistentes, en cuanto que desconocidas también, para ellos. Sin embargo, ni se quejan, ni protestan por tal anomalía. De hecho, podemos inferir que cuando nacen asumen de manera acrítica el destino que les espera.

En consecuencia, las penalidades que sufren (muertes repentinas de los hijos a temprana edad, ausencia de ocio, imposibilidad de derrotar a las enfermedades como la polio…) no les hacen mella como tampoco generan sentimientos de frustración. Por tanto, ni que decir tiene que los arrendatarios son ajenos a la política, pese a que Estados Unidos vivía los años de Roosevelt y sus, en teoría, progresistas políticas de corte social.

La crónica -que se publica por vez primera en español-, estructurada en 9 capítulos y dos apéndices, tiene la virtud de que en cada uno de ellos se centra en un aspecto de la vida de los algodoneros. Así, de manera minuciosa nos analiza sus vestimentas, su comida, la alfabetización, la salud… recurriendo a descripciones detalladas al máximo y bien arropadas por adjetivos que permiten al lector percibir todos los matices del mensaje y del paisaje.

El hecho de que el texto vaya acompañado de numerosas fotografías de los protagonistas estudiados, hará las delicias del lector. En efecto, se trata de documentos que rezuman realismo, alejados de cualquier tentación sensacionalista. Algo parecido puede predicarse de la redacción. Finalmente, el relato tiene otra gran virtud puesto que nos hallamos ante un auténtico manual de sociología e incluso de historia de una parte de Estados Unidos.

Por Alfredo Crespo Alcázar
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios