www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

RAJOY: TRES ENTREVISTAS EN LA CUMBRE

miércoles 23 de julio de 2014, 12:40h
Tal vez se desinfle el globo y no salga nada de las tres entrevistas en la cumbre que Mariano Rajoy ha concertado antes de la ...
Tal vez se desinfle el globo y no salga nada de las tres entrevistas en la cumbre que Mariano Rajoy ha concertado antes de la diáspora veraniega. Quizá, sin embargo, el presidente pueda establecer las bases de un acuerdo que abra el camino a la solución de los graves problemas políticos que aquejan a España.

Entrevista clave la que el presidente mantendrá con Pedro Sánchez. Si el nuevo Secretario General del PSOE decide respetar el espíritu de la Transición y concuerda con Rajoy un pacto de Estado para actuar conjuntamente ante el órdago secesionista de Oriol Junqueras y su escudero Arturo Mas, el presidente del Gobierno tendría la mitad del camino despejado. Es probable que Sánchez le pida, do ut des, la puesta en marcha de la maquinaria que haga posible la reforma constitucional.

Felipe VI, en la audiencia concedida al presidente del Gobierno, se pondrá al servicio de lo que decida, porque Rajoy es quien representa constitucionalmente la voluntad popular. Pero, tal vez, en cumplimiento de las funciones de arbitraje y moderación que le exige la Constitución, el Rey aliente al presidente para que tome las medidas que hagan posible la reforma constitucional. Con moderación, claro, con prudencia, con previsión de las reacciones posibles porque abrir el melón de la reforma, por necesaria que sea, exige grandes dosis de sentido común y habilidad política.

Finalmente, la entrevista con Arturo Mas, con los flancos cubiertos tal vez por el acuerdo con Pedro Sánchez y el respaldo discreto del Rey, permitirá al presidente manifestarse con seguridad. El choque de trenes, aunque Oriol Junqueras y su marioneta Arturo Mas tengan todas las de perder, debe evitarse. Y esto tal vez se logre reconduciendo los despropósitos de ambos líderes hacia una reforma constitucional que terminaría en referéndum nacional. Los catalanes ejercerían así su derecho a decidir junto al resto de los españoles que es exigencia elemental de cinco siglos de Historia unida.