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PREVENIR, NO CURAR

viernes 12 de septiembre de 2014, 11:20h
La gran política consiste en prevenir, no en curar. Todo lo que está ocurriendo...

La gran política consiste en prevenir, no en curar. Todo lo que está ocurriendo en Cataluña debió evitarse a tiempo cuando era posible. Clavero Arévalo, Fernando Abril y Adolfo Suárez pusieron con su café para todos el cimiento de la actual situación. González y Aznar, sobre todo cuando necesitaron los escaños de CiU, volvieron la cabeza hacia otro lado. Zapatero desencadenó la tormenta del despropósito secesionista al cambiar de socio constituyente. El socio del centro izquierda, conforme al pacto de Estado de la Transición, fue el centro derecha para las grandes cuestiones de territorialidad, terrorismo, política internacional… Zapatero cambió de socio constituyente. Envió al centro derecha del PP a los desvanes de la Historia y se entendió con los partidos nacionalistas con el resultado que ahora padecemos.

Rajoy ha seguido la política arriólica de no hacer nada. ¿Qué pensará ahora de esa premisa de que el tiempo lo arregla todo? ¿Qué del axioma del nunca pasa nada? Pues sí, sí pasa. Y medio millón de personas en la V de la Diada han abofeteado la gestión arriólica de Mariano Rajoy.

Ya no estamos, por desgracia, en la hora de prevenir. Se han perdido años preciosos. Ahora es necesario curar la gravísima enfermedad que aqueja a la unidad de España. Parece ser que Mariano Rajoy tiene previsto salir del paso el 9-N con una serie de medidas que ha anunciado pero no ha especificado. No se trata, sin embargo, de salir del paso y ganar tiempo. Se trata de aplicar una terapia a corto, medio y largo plazo que revierta la enfermedad que hoy zarandea a España y que ha puesto en riesgo cinco siglos de Historia unida.