Cuarenta y ocho horas después de un triunfo con muchas dudas en su juego, el Real Madrid recibió al Juventut en el Palacio de Deportes. Contra el Zalgiris, el equipo de Laso siguió mostrándose errático en la primera mitad, comportamiento que se volvió a repetir contra su rival ACB.
No lo fue en el primer cuarto, donde se encontró con un inocente rival cuya defensa dejó mucho que desear. El conjunto blanco, haciendo uso de rotaciones, empezó con un cinco inicial poco habitual (con Campazzo, Maciulis, Carroll, Ayón y Reyes –que cumplió 600 partidos disputados en la máxima categoría-) que se hizo enseguida con las riendas del partido. Las siete pérdidas de los de Salva Maldonado y un inspirado Ayón provocaron que el electrónico se disparara hasta el 33-22 con el que se llegó al segundo cuarto.
En ese tramo, el Real Madrid volvió a mostrar su peor cara. El traspaso de sensaciones se hizo efectivo con un Juventut que por momentos llegó a presumir de ‘showtime’ con mates en la cara de Mejri y con triples aún más allá de la cercanía de la línea de 6,75 que entraban como si fueran tiros libres. El Madrid pasó de un 12 de 16 en tiros de 2 a un 15 de 24 y a entregar ocho balones a su rival en esos diez minutos para olvidar. El equipo catalán, que llegó a estar con cinco de ventaja, logró un parcial de 17-29 que le dejó por delante del marcador antes del paso por vestuarios (50-51).
En la reanudación, la alternancia en el frenesí anotador de los dos equipos frenó en seco ante el atasco generalizado de cara al aro, detalle que le vino mejor a un Real Madrid que siguió con la sangría en las pérdidas (8 otra vez en este cuarto para hacer un total de 20 en el partido) mientras que el Juventut se ofuscaba de manera infructuosa desde el triple (0 de 6 intentos). El duelo llegaba al último acto con un igualado 64-66.
El equipo blanquinegro entró mejor en esos últimos diez minutos aprovechándose de un Real Madrid que seguía sin desprender buenas sensaciones. Suárez, Vidal y Mallet llevaron en volandas a su equipo hasta llegar a tener una diferencia de nueve puntos (67-76 a falta de seis minutos). Laso pidió un tiempo muerto que se tornó en fundamental para cambiar el sino del partido. Un minuto y medio después de esa charla, el Palacio de Deportes tenía ya un héroe al que corear: KC Rivers, que con dos triples consecutivos no sólo ponía al Madrid a dos puntos (76-78) sino que dejaba claro que la remontada era posible.
El americano apareció desde el perímetro dando luz a un equipo sin ideas para llegar al aro del Juventut. Con los triples de Rivers –cinco en el cuarto- y la pausa de Sergio Rodríguez, el Madrid ya podía sentir la victoria. El Juventut lo intentó, sabedor de que este domingo el triunfo en Madrid estaba al alcance de la mano, y dejó un último minuto en el que la prórroga estuvo cerca.
Sin embargo, la canasta de la tranquilidad, el definitivo 90-88, fue obra de un jugador para el que este partido tenía un significado especial. Tras cumplir 600 partidos en la máxima categoría del baloncesto español, Felipe Reyes fue el encargado de poner la firma al triunfo del Real Madrid.
- Ficha técnica:
90 - Real Madrid (33+17+14+26): Campazzo, Maciulis (4), Reyes (11), Ayón (18) y Carroll (6) -equipo inicial-, Rivers (15), Rudy (7), Llull (10), Bourousis (2), Nocioni (7), Rodríguez (10) y Mejri.
88 - FIATC Joventut (22+29+15+22): Mallet (9), Vidal (5), Kirksay (15), Suton (8) y Savané (13) -equipo inicial-, Miralles (15), Suárez (10), Hannah (8), Ventura y Barrera (5).
Árbitros: Cortés, Redondo y Aliaga. Sin eliminados
Incidencias: Partido correspondiente a la tercera jornada de la Liga Endesa disputado en el Palacio de Deportes de Madrid ante 8.064 espectadores, según datos del club madrileño. Felipe Reyes cumplió su partido 600 en la Liga.