Un Rioja "de nuevo cuño" en lo más alto de la lista.
Alicia Estrada ya tiene la selección de 2015 de Los 100 mejores vinos por menos de 10 euros. Es la tercera edición de un libro que facilita la tarea de los apasionados con presupuesto limitado. Para la autora, el número uno es el Rioja 'Artuke Pies Negros', por delante del 'Nietro Garnacha Viñas Viejas 2012' (Denominación de Origen Calatayud) y de 'Finca La Colina Verdejo 100X100 2013' (Rueda), que cuestan 8,55, 6,05 y 9,24 euros, respectivamente. Y así hasta el centenar, con fichas descriptivas completas y hasta cupones para disfrutar visitas a bodegas y degustaciones. A propósito del ejemplar, EL IMPARCIAL ha conversado con Estrada, especialista en comercialización y comunicación del vino y el enoturismo, jurado en concursos internacionales y escritora.
P. ¿Qué factores ha tenido en cuenta para la recopilación y el orden?
R. Lo más difícil es la preselección inicial. Me guío por lo que he ido conociendo y finalmente reúno a comités de cata. Es algo bastante consensuado.
P. ¿De qué depende el precio de un vino?
R. Puede haber factores puramente técnicos. Es decir, no es lo mismo elaborar un vino con un viñedo de quince años que está en su plenitud que con uno de 70, cuando su producción es muy baja, como no es lo mismo un viñedo que puede trabajarse de manera mecánica a uno que todo el proceso implica hacerlo de forma manual. Tampoco un vino joven que no precisa más que un almacenamiento en un depósito de acero inoxidable y poco más que un vino que exige comprar barricas nuevas de roble francés, que tienen un coste muy alto. Por tanto, hay una parte de elementos objetivos que pueden determinar el precio del vino. A partir de ahí, hay muchísimos elementos subjetivos: desde prestigio de la bodega, que trabaje en una gama alta de precios, prestigio del territorio, la denominación de origen y desde luego el puro marketing y posicionamiento.
P. Es decir, que un vino no es necesariamente mejor que otro sólo atendiendo al precio.
R. Evidentemente. El precio del vino al final, aunque unas elementos objetivos y subjetivos, es de una gran subjetividad. Hay vinos de gran calidad que son más económicos que otros más caros pero mejor posicionados en el mercado. El precio no presupone la calidad del vino.
P. ¿Qué puede decir del 'Artuke Pies Negros'?
R. Rompe con ese perfil clásico del vino de Rioja e incorpora novedades, pero sin perder la personalidad de Rioja. Es decir, sabes que bebes un Rioja, y es importante mantener la personalidad del territorio, pero hay un aire nuevo, muy renovado, de vinos de nuevo cuño.
P. ¿Sabemos en España de vino?
R. Creo sinceramente que todo el mundo sabe de vinos. Todo el mundo sabe qué vino le gusta, es la clave. A partir de ahí, el profesional tiene un dominio de la técnica y de la literatura del vino que no se le presuponen a un simple aficionado. Pero no hay que enfrentarse al vino con miedos o prejuicios. El vino es emocional, es divertido y hay que buscar los que te gustan y sirven para el momento que quieres vivir, no es lo mismo un vino para compartir con los amigos, para tomar solo delante del ordenador o para una cena romántica.
P. ¿Se disfruta igual el vino cuando es trabajo, como en su caso?
R. Personalmente, no. Hay diferentes momentos en la vida profesional en los que se disfruta mucho, como compartir el descubrimiento de los vinos en una bodega y descubrirlos con el bodeguero, que te cuenta sus sueños, sus ilusiones, la parte emocional de quien lo está elaborando. No disfruto o disfruto muy poco cuando cato sola, cuando abro doce botellas para quedarme con una para escribir de ese vino. Es mucho mejor con compañía, muchísimo mejor.
