Durante su estancia en el Real Madrid, Jaycee Carroll nunca ha destacado por su regularidad. Alterna días de gloria con otros en los que desaparece por completo, sin término medio. Este jueves, ante el joven Nizhny Novgorod ruso, el americano tuvo uno de esos partidos que no se olvidan.
Con seis triples, tres tiros de dos y un tiro libre Carroll se disparó hasta los 25 puntos en los primeros veinte minutos. Para asombro de la grada, los triples limpios de Carroll actuaron como puñales en la moral del equipo ruso.
El Nizhny Novgorod llegaba a Madrid con un balance 1-1 tras ganar al Sassari en la primera jornada por apenas dos puntos y llevarse un mal recuerdo de su visita al Zalgiris. El equipo hizo notar su juventud y trató de jugar con las mismas armas de juego rápido a un Real Madrid que sabe cómo tratar estos casos. Las manos rápidas de Llull –tres robos en el primer cuarto- y la velocidad impuesta por el balear tras los rebotes ponían en pronta ventaja a los blancos. Sus rivales, mientras, caían en la buena defensa del Madrid que les obligaba a realizar tiros un tanto forzados.
Con el 26-18 en el marcador y viendo la actitud de su rival, el Madrid parecía relajarse. Sin embargo, ante el ímpetu de Rochestie, sostén de su equipo con 16 puntos antes del descanso, emergió la figura de Carroll, que desde la línea de tres parecía ver el aro como una piscina. Así, los locales se marcharon a los vestuarios con 58-46 iluminando el marcador del Palacio de Deportes.
Tras el descanso, Laso dio un merecido descanso del guerrero a Carroll –que sólo volvió a aparecer de manera testimonial al final del tercer cuarto y principio del último, para sumar otros siete puntos con, cómo no, un triple y cuatro tiros libres y que le valió para llevarse una ovación cerrada de un público en pie rendido a su exhibición.
A pesar de la ausencia de su mejor hombre, el Madrid se encontró con un rival desecho y con la marca dejada en el perímetro, ya que al festival de triples se sumaron Campazzo, Rudy y Llull. Los jugadores del Nizhny se dedicaron a tirarse todos los balones apenas recibían a una distancia prudencial al aro sin tener del todo claro el tiro y esto provocó una sangría imparable para los pupilos de Bagatskis, que se desesperaba en la banda.
El Real Madrid se gustaba y corría, alley oops para levantar a la grada y defensa apretada aún cuando las diferencias rondaban los treinta puntos. Con esa tranquilidad discurrió una segunda mitad de partido que sirvió para demostrar que los jugadores rusos aún se deben curtir mucho más en la gran competición europea de clubes. Con todo, el Real Madrid se llevó la victoria con un claro 112-83.
- Ficha técnica:
112 - Real Madrid (26+32+24+30): Rudy (14), Nocioni (5), Carroll (32), Llull (10) y Bourousis (3) -equipo inicial-, Rivers (2), Slaughter (6), Ayón (8), Reyes (12), Rodríguez (9), Campazzo (3) y Mejri (8).
83 - Nizhny Novgorod (18+28+17+20): Parakhouski (9), Antonov (5), Rochestie (23), Thompkins (16) y Golovin (4) -equipo inicial-, Baburin (7), Viktorov (4), Ivlev (4), Popov (6), Savelyev, Krivosheev (2) y Khvostov (3).
Árbitros: Christos Christodoulou (GRE), Paolo Taurino (ITA) e Igor Dragojevic (MNT). Khvostov (min.33) fue eliminado por cinco personales.
Incidencias: Partido correspondiente a la tercera jornada del Grupo A de la Euroliga disputado en el Palacio de Deportes de Madrid ante 7.912 espectadores.