Patrimonio aumenta la brecha con el Prado al negarle el préstamo de dos obras.
El Museo del Prado acoge entre el 6 de noviembre y el 8 de febrero la primera exposición sobre Bernini organizada en España. La muestra de pequeño formato aborda la relación, poco estudiada, que mantuvo el escultor italiano con la monarquía española durante el siglo XVII. De las 39 obras que componen la exposición, 23 están firmadas por Bernini mientras que el resto corresponden a Velázquez, Baldinucci o Codazzi.
La idea de la exposición surgió hace tres años a partir de la oportunidad de contar con el préstamo de la Ánima beata y la Ánima dannata, las dos esculturas de Bernini que dan comienzo al recorrido expositivo. Así lo ha explicado este miércoles Miguel Zugaza, director del Prado, durante la presentación de la muestra, que había sido propuesta por su comisario, Delfín Rodríguez, catedrático de la Universidad Complutense, al Thyssen; museo que, finalmente, ha cedido el proyecto al Prado.
El tema inédito propuesto por Rodríguez ha servido para reunir “ejemplos precisos de la obra de Bernini que permiten reconstruir su agenda española”, según Zugaza. Algo en lo que ha coincidido Gabriele Finaldi, director adjunto de Conservación e Investigación del museo, quien ha destacado el carácter “polifacético” de un artista que demostró un “pasmoso virtuosismo”.
La tesis de trabajo propuesta por el comisario de la exposición es el comienzo de una línea de investigación que, según Rodríguez, queda abierta para futuras aportaciones dada la “marginalidad” a la que se ha sometido la obra de Bernini vinculada a España.
El conocido como “artista total del Barroco” o el “Miguel Ángel del Barroco” no ignoró la posibilidad de engrandecer su fama mediante la aceptación de obras creadas para mecenas españoles, ya fueran religiosos o monarcas como Felipe IV y Carlos II.
La tímida y tensa expresividad de cada una de las Ánimas se disputa el protagonismo de la primera sala con el busto del cardenal Scipione Borghese, protector de Bernini, que Rodríguez describe como un “retrato escenográfico”, y con un autorretrato cuya autoría “sigue despertando dudas dado su aire velazqueño”, según el comisario.
Su labor como arquitecto ha sido abordada en el montaje a través de dibujos preparatorios y arquitecturas efímeras para escenarios tan relevantes como la Capilla Cornaro en Santa María de la Victoria (Roma), ejemplo del llamado bel composto o fusión de las artes visuales; el mismo espacio que acoge hoy El éxtasis de Santa Teresa, una de las piezas claves de la producción de Bernini y que ha sido citada en la muestra mediante un boceto en terracota.
Asimismo, su labor como arquitecto de la fábrica de San Pedro, puesto del que fue apartado por desavenencias con Inocencio X, queda patente a través de sus dibujos de proyectos para la decoración del interior y campanario de la basílica.
Otras dos piezas destacadas de la exposición son una escultura ecuestre de Carlos II en bronce dorado, que se ve por primera vez en España pues, según ha explicado Finaldi, “fue descubierta hace 15 años en manos de un particular en Estados Unidos”, y un león perteneciente al modelo en bronce de la Fuente de los Cuatro Ríos de la Plaza Navona de Roma y conservado en el Palacio Real de Madrid, una pieza que Patrimonio Nacional se ha negado a prestar al Prado junto al Cristo en la cruz, ubicado en El Escorial.
Se trata de la última desavenencia pública entre ambas instituciones desde que se supo que Patrimonio Nacional ha solicitado al Prado la devolución de piezas claves de su colección - El descendimiento de la cruz, de Van der Weyden; El jardín de las delicias, de El Bosco; o El lavatorio, de Tintoretto- para formar parte de su nuevo museo de Colecciones Reales.
“Desgraciadamente, Patrimonio Nacional no ha querido sumarse a este proyecto”, ha dicho este miércoles Zugaza minutos después de que Finaldi se pronunciara en los mismos términos: “Nos entristece que no hayan querido colaborar. Se han limitado a darnos un ‘no’ por respuesta, aunque espero que dentro de poco esta situación cambie”.
Información sobre la exposición:
Lugar: Museo del Prado.
Fechas: del 6 de noviembre al 8 de febrero.
Horario: de lunes a sábado de 10.00 a 20.00 horas / domingos y festivos de 10.00 a 19.00 horas.
Entrada: 14 euros (incluye la entrada al resto de exposiciones temporales y la colección permanente).