“Parece mentira que en una cabeza puedan convivir tantos recursos y tantas carencias”... Nos concentramos aquí en lo primero, porque recursos literarios no le faltan precisamente a Pierre Lemaitre, uno de los principales autores franceses contemporáneos. Si hace pocas semanas reseñábamos su monumental novela Nos vemos allá arriba, que mereció el Premio Goncourt el pasado año, en esta ocasión celebramos la publicación de una obra suya anterior editada en Francia bajo el título Robe de marié (2009). La editorial Alfaguara ha confiado la traducción al castellano de este Vestido de novia a María Teresa Gallego Urrutia y Amaya García Gallego.
Se trata de un thriller que nos atrapa y por momentos nos pone la piel de gallina. El miedo latente, el suspense desde el principio hasta el final, la obsesión a pequeñas dosis, la maldad calculadora, las falsas apariencias, el engaño y la amnesia son las principales herramientas que utiliza Lemaitre, con la misma sobrecogedora elegancia con la que el genial Alfred Hitchcock manejaba la cámara. “Con qué facilidad una vida normal puede desequilibrarse, en un segundo, hacia la locura, hacia la muerte...”. La historia gira en torno a la resistencia de Sophie Duguet frente a su propia vida, aparentemente corriente, pero que de un día para otro empieza a desmoronarse ante sus ojos. “Sophie ya no es nadie, sólo una fugitiva, alguien muerto de miedo que vive como un animal, pensando sólo en la supervivencia, que es lo más opuesto a la vida”.
¿Quién es en realidad Sophie? ¿Cuál es su parte de cordura y cuál de locura, o de sueño? Y quién no recordará aquí a las asustadizas y divinas musas hollywoodianas del mago del suspense, cuyos ojos temblorosos quedaron retratados en películas como Vértigo o Rebeca. Pues Sophie podría ser una de ellas, con la misma tensión psicológica pero con menos laca; con esa dualidad de carácter a la vez sensual y frágil, a ratos lúcida y otros trastornada, llegando a mostrar una habilidad fuera de lo normal tanto para seducir como para manipular. ¿No es acaso las dos caras de la misma moneda? En su escapatoria de un enemigo invisible y aterrador que no es otro que ella misma, Sophie tropieza con Frantz, el protagonista masculino del libro. “Sophie cree que ese hombre podría comprender cualquier cosa. Es tranquilo, lento, preciso, no se le había ocurrido que pudiera ser así...”. Su presencia acaba ocupando buena parte del libro, especialmente la segunda parte, donde él conduce la voz narrativa en primera persona. Así irá avanzando la historia insospechadamente a través de ciertos acontecimientos que Frantz escribe a modo de diario, para luego proseguir con el relato y desenlace finales, de la mano de otro narrador que aparece y se esconde, apuntando en su tortuoso camino pequeñas frases premonitorias.
Poco más podemos avanzar sobre el argumento de la novela, porque el principio máximo del misterio es justamente mantenerlo hasta el final. Una adaptación a la gran pantalla de Vestido de novia está en curso de realización. Hasta entonces un consejo: no se fíen ni de quien duerme a su lado. Podría en realidad ser su verdugo.