TRAS 47 AÑOS DESDE SU DEBUT
Montserrat Caballé recibe emocionada el cálido homenaje del Real
miércoles 10 de diciembre de 2014, 00:57h
Reconocimiento a su extensa y exitosa carrera. Por Alicia Huerta
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| Foto: @Javier del Real / Teatro Real |
Con el público puesto en pie, el coliseo madrileño daba la bienvenida a Monserrat Caballé en la velada dedicada este martes a rendir homenaje a su extensa y exitosa carrera.
Con la Orquesta Titular del Teatro Real ya en el escenario, una pantalla ofrecía imágenes en blanco y negro de Montserrat Caballé. Correspondían a una ópera en versión concierto que la soprano interpretó en el Real cuando aún no había sido reinaugurado como teatro de ópera y funcionaba como sala de conciertos. Con los accesos a la caja escénica todavía tapiados y sin que se supiera cuándo volverían a abrirse. O si volverían a hacerlo. Han pasado 47 años de su debut en Madrid y la soprano reconocía días antes de este homenaje que el mismo había resultado por completo inesperado. Aunque, seguramente, advertía, “algo tendría que ver en ello Joan Matabosch”. Este martes, finalizada la gala, Montserrat Caballé volvía a dar las gracias al director artístico del Real por una noche en la que el público se ha volcado a la hora de mostrar su afecto y su admiración por quien es una de las importantes sopranos de la historia.
Por eso, finalizada su primera “intervención” a través de la pantalla, las luces enfocaban el palco en el que se encontraba la soprano junto a su marido, Bernabé Martí, y el público no dudaba en ponerse en pie antes incluso de que diera comienzo la gala, presentada por Emilio Sagi, unido por el trabajo pero también por años de amistad a la genial soprano. El veterano director de escena explicaba que para la realización del homenaje se había querido, sobre todo, poner el objetivo en las óperas que Caballé vino a interpretar al madrileño Teatro de la Zarzuela, que durante las décadas de mayor auge de su carrera de soprano hacía también las funciones de teatro de ópera. Y fueron muchas óperas, algunas de ellas estrechamente ligadas a esos emblemáticos personajes femeninos sin los cuales la historia de la ópera no sería la misma. Por ejemplo, el de Violetta Valèry, protagonista de La Traviata, la famosa ópera de Verdi con la que Caballé debutó en Madrid en 1967 y cuyo aria “È strano… Follie,follie… Sempre libera”, ha cantado esta noche la soprano italiana Maria Agresta, después de que la veterana Mariella Devia pusiera voz a Anna Bolena en un aria de la ópera de Gaetano Donizetti y volviera, ya en la segunda parte, a llevarse una ovación por el título que cerraba la gala, un aria de Il pirata, de Vincenzo Bellini.
Otra de las voces presentes en este homenaje, e interesante recorrido por algunas bellas arias de soprano, ha sido la de la rusa Irina Churilova, magnífica en sus dos interpretaciones de la noche: “Pace, pace, mio Dio”, de La Forza del destino y “Un bel dì vedremmo” de Madama Butterfly, por la que ha sido merecidamente aclamada por el público. Jessica Nuccio y Ángeles Blancas completaban, junto a Montserrat Martí, el elenco de sopranos que ponían voz al homenaje que se rendía a la soprano que ellas, probablemente, admiraron en sus inicios. La admiración, por supuesto, sigue existiendo. Y no solo por parte de quienes un día soñaron con cantar junto a ella, compartir escenario. Aunque esta noche solo lo hayan podido hacer durante los minutos finales, cuando la soprano barcelonesa ha salido, ayudada de una muleta y del propio Emilio Sagi, a recibir de nuevo la cálida ovación del público. También, a dar las gracias por un homenaje que, en sus propias palabras, quería agradecer a todos no con el corazón, sino con el alma. Con una mención especial a José Antonio Campos, su particular “guía” en Madrid, y a su hermano Carlos, dedicado a llevar a la soprano por todo el mundo desde hace casi seis décadas. Sin olvidarse de felicitar a la Orquesta Titular del Teatro Real y a los dos directores que se han alternado esta noche en el podio: Álvaro Albiach y José Miguel Pérez-Sierra, porque ambos han conseguido transmitirnos el alma del compositor y ya sabemos que no todos lo consiguen. “Ellos sí”, ha declarado rotunda Caballé, antes de despedirse del público con una promesa: “En cuanto pueda caminar bien, vendré y cantaré para ustedes un recital con los temas que elijan…y que yo pueda cantar, claro”.
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| Foto: @Javier del Real / Teatro Real |