Ya se conocen los resultados de la última evaluación sobre el nivel de conocimientos de los alumnos de las escuelas primarias en América Latina. La primera de estas pruebas (PERCE) se realizó en el año 1997 y estuvo a cargo de la oficina regional de UNESCO en América Latina. Los resultados recién conocidos de la tercera prueba (TERCE) corresponden al año 2013, cuando se evaluó el nivel de conocimientos de los alumnos del tercer y sexto grado del nivel primario escolar. Hubieron entonces 16 participantes (15 naciones y el estado de Nuevo León de México). Fueron examinados alrededor de 135.000 alumnos, del tercer y sexto grado del nivel primario, en Lectura, Matemática y Ciencias Naturales.
Chile lidero todas las pruebas en las cuales participaron sus estudiantes; en el caso de la prueba de Lectura de tercer grado resulto el siguiente orden: Chile, Costa Rica, Nuevo León (México), Uruguay, Perú, México, Brasil, Colombia, Argentina, Ecuador, Honduras, Guatemala, Panamá, Paraguay, Nicaragua y República Dominicana.
En la primera prueba del año 1997, los niños cubanos habían ocupado el primer lugar, seguidos por los argentinos. En esta TERCE no participo Cuba, sin embargo los niños argentinos no ocuparon el primer lugar, ya que abruptamente retrocedieron en todos los casos; en Lectura de tercer grado los niños argentinos pasaron del segundo lugar al noveno, en un evidente proceso de declinación en el escenario educativo de América Latina.
Recordemos que la Prueba Pisa del año 2012, ya nos había alertado cuando nos informaba que entre los adolescentes de 15 años de edad, tenían bajos niveles de conocimiento de Matemática apenas el 4 por ciento de los chinos, el 9 por ciento de los coreanos y el 11 por ciento de los japoneses. El promedio mundial era del 23 por ciento, pero en el caso de nuestros adolescentes nada menos que 66 cada 100 tenían niveles bajos de conocimientos matemáticos.
Es hora que las autoridades educativas y los sindicatos docentes asuman sin demoras esta preocupante realidad, pero iniciar un proceso de recuperación sostenida de nuestra escuela exigirá el apoyo de toda la sociedad. El nuevo gobierno nacional que asumirá en diciembre del 2015 tendrá esa responsabilidad.