www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

FELIPE VI CHASQUEA AL JUEZ CASTRO

lunes 29 de diciembre de 2014, 10:18h
Al juez Castro lo que de verdad le importa en el asunto Nóos es aparecer en los...

Al juez Castro lo que de verdad le importa en el asunto Nóos es aparecer en los medios de comunicación, crearse un nombre, convertirse en estrella y, cercana su jubilación, montar un bufete que le proporcione pingües beneficios económicos. Aspira a ser Garzón. Un Garzón de Palma pero un Garzón después de todo. Ha buscado frenéticamente la notoriedad. Y ha conseguido sus propósitos, al margen del rigor en la justicia, tal y como afirmó en su día el prestigioso fiscal Horrach.

La pretensión de Castro en su fobia contra la Infanta Cristina era provocar al Rey para que Felipe VI se refiriera al caso en su discurso de Navidad, que fue contemplado por cerca de 10 millones de personas. Castro anunció su decisión de llevar a juicio a Doña Cristina unos días antes del discurso, alentando el vocerío de los medios de comunicación, con el objetivo descarado de que el Rey se viera obligado a hacer una referencia.

Felipe VI es un hombre maduro, sosegado y prudente. Se dio cuenta de las pretensiones del juez Castro y decidió suprimir cualquier alusión directa al caso de la Infanta. Se empleó a fondo en la condena de la corrupción y conquistó el aplauso casi unánime de los diversos sectores políticos, desde el PP a Podemos.

Dicen los que le conocen que el juez chasqueado está que trina. Le queda ya poco tiempo para seguir luciéndose a costa de la Infanta Cristina y confiaba alcanzar la apoteosis provocando al Rey para beneficiarse del eco del discurso navideño. Se ha quedado con las ganas.