El Museo del Prado y el Thyssen contarán en los próximos meses con dos obras invitadas: la única escultura de Miguel Ángel que se conserva en España y una interpretación de La maja desnuda de Rauschenberg.
La única escultura de
Miguel Ángel que se conserva en España y la obra
Gilt, de
Robert Rauschenberg, podrán ser vistas en el Museo del Prado y el Thyssen, respectivamente, durante los próximos meses como obras invitadas.
Procedente de la
capilla del Salvador de Úbeda (Jaén), la pieza de mármol atribuida a Buonarroti ha sido cedida a las salas del
Prado por la Fundación Casa Ducal de Medinacelli-Sevilla. Desde el 31 de marzo hasta el 28 de junio, el museo expondrá una pieza que, según explica en una nota, “fue prácticamente
destruida a comienzos de la Guerra Civil y reducida a fragmentos hasta su reciente y compleja intervención en un centro de restauración de Florencia”.
La sala 47 del edificio Villanueva mostrará el
San Juan Bautista niño, o San Juanito, de Miguel Ángel, una obra de su etapa temprana que fue donada por Cosme I de Medici a Francisco de los Cobos, secretario de Carlos V, quien la envió a España.
Expuesta desde el siglo XVI en la capilla del Salvador de Úbeda, “fue recuperada por la bibliografía artística en 1930”, cuando fue atribuida al maestro florentino.
Desde 1994 ha sido objeto de una ardua labor de conservación para el que los expertos encargados en su restauración se han servido de la última tecnología de reconstrucción volumétrica láser 3D.
“En un acto de vandalismo cometido a comienzos de la Guerra Civil, la escultura
se rompió en pedazos y la cabeza fue quemada”, explica el Prado, que añade que “solo se pudieron recoger catorce fragmentos, el equivalente al 40 por ciento del volumen original”. Las partes perdidas han sido realizadas con fibra de vidrio para, posteriormente, ser “estucadas, entonadas con témpera y selladas con cera y barniz”.

Rauschenberg, uno de los pioneros del pop art, es el protagonista de la
obra invitada del Thyssen, que mostrará
Gilt hasta el 31 de mayo. La obra, fechada en 1983, forma parte de los fondos de la Ars Fundum Collection. Será expuesta junto a
Express, obra del artista expresionista conservada en la colección del Thyssen.
Ejecutada en
técnica mixta sobre arcilla japonesa, la obra se sirve de un icono como
La maja desnuda para hacer una relectura de un clásico de la pintura retiniana, igual que había hecho previamente Duchamp con
La Gioconda en
L.H.O.O.Q.
El Thyssen explica que la obra pertenece a la serie
Japanese Recreational Clayworks, “fruto de un viaje a Japón durante el que trabajó con los artesanos de Otsuka Ohmi Ceramics”. En ella, el artista “
transfiere su personal iconografía sobre unas finas planchas de cerámica de grandes dimensiones en las que, en el caso de Gilt, convive
La maja desnuda de Goya con fotografías tomadas durante sus viajes a Osaka, Tokio y Nagoya”.
Artista multidisciplinar y de
espíritu crítico, Rauschenberg “se convirtió en una figura fundamental para el arte de las últimas décadas del siglo XX por el uso de objetos encontrados en combinación con su pintura, por su experimentación con técnicas de transferencia o sus incursiones en el mundo de la ciencia y la
performance”.