www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

Las dudas del PP sobre los pactos en Andalucía

martes 24 de marzo de 2015, 09:16h
Como ya se ha informado en este periódico, el PP, desde que intuyó que el PSOE ganaría las elecciones sin mayoría absoluta, comenzó a propagar que permitiría gobernar a Susana Díaz en minoría absteniéndose en la sesión de investidura y con apoyos puntuales. La intención no es otra que intentar, de cara a las municipales y las generales, instaurar la fórmula de permitir gobernar al partido más votado y forzar al PSOE a repetir la fórmula en aquellas plazas en las que el PP ganara las elecciones sin mayoría. También pretende esta idea evitar que los socialistas necesiten en Andalucía el apoyo de Podemos e intentar así frenar los ímpetus y el acceso al poder de los populistas. Bien es verdad, que el partido de Pablo Iglesias prefiere no mojarse de momento con pactos para intentar llegar a las elecciones generales “impolutos”.

Pero, según ha sabido El Imparcial, dentro de Génova crecen los partidarios de una sutil maniobra: oponerse en todas las votaciones al PSOE para forzar a Susana Díaz a pactar con Ciudadanos, partido que parece más proclive que Podemos a llegar a acuerdos con los socialistas. De este modo, según los promotores de esta teoría, el partido de Albert Rivera, el gran rival electoral del PP, el que aglutina el voto de los desencantados del centro derecha con Rajoy, se “contaminaría” y perdería su imagen centrista para pasar a convertirse en el partido que sostiene a los socialistas.

Los detractores de esta fórmula aducen que, en efecto, el pacto entre el PSOE y Ciudadanos en Andalucía podría debilitar al partido de Albert Rivera, pero, a cambio, facilitaría de cara a las municipales y autonómicas que se repitiera tal alianza y que el PSOE acaparara el gobierno en numerosas ciudades y Autonomías y, a su vez, acercara a Ciudadanos al poder real.

Las cartas están sobre la mesa. Pedro Sánchez ya le ha advertido a Susana Díaz que los pactos los decide el partido, lo que la lideresa andaluza no termina de aceptar. Y Rajoy se mesa las barbas y, de momento, guarda silencio, aunque ya se sabe que ha sido él el verdadero promotor de permitir gobernar a la lista más votada. Y no es fácil que el presidente del Gobierno cambie de idea.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (3)    No(0)

+
0 comentarios