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SAN JUAN BAUTISTA NIÑO, CONOCIDA COMO "SAN JUANITO"

La única escultura de Miguel Ángel en España, exhibida en el Prado

lunes 30 de marzo de 2015, 16:13h
 (Foto: Museo Nacional del Prado)
(Foto: Museo Nacional del Prado)
La única escultura de Miguel Ángel que se conserva en España, obra en mármol propiedad de la Fundación Casa Ducal de Medinaceli-Sevilla y procedente de la capilla del Salvador de Úbeda, se expone en la sala 47 del edificio Villanueva del Museo del Prado desde el 31 de marzo al 28 de junio en el marco del programa “La obra invitada”, patrocinado por la Fundación Amigos del Museo del Prado. La pieza fue prácticamente destruida a comienzos de la Guerra Civil y ha estado reducida a fragmentos hasta su reciente y compleja intervención en el Opificio delle Pietre Dure (Centro de Restauración) de Florencia.
Durante un período de tres meses, el Museo del Prado exhibe, en la sala 47 del edificio Villanueva, San Juan Bautista niño, la única escultura de Miguel Ángel que se conserva en España. Se trata de una obra de juventud del artista, anterior a la Piedad del Vaticano y a los frescos de la Capilla Sixtina, que fue donada por el duque de Florencia, Cosmé I de’ Medici, a Francisco de los Cobos, secretario del emperador Carlos V, quien la envió a España, a su villa de Sabiote, pasando a enriquecer, tras su muerte, la capilla sepulcral que mandó construir en su ciudad natal de Úbeda.

Expuesta desde el siglo XVI en la capilla del Salvador de Úbeda en Jaén, fue recuperada por la bibliografía artística en 1930 como obra de Miguel Ángel. Pocos años después, en 1936, a comienzos de la Guerra Civil, sufrió graves daños que destruyeron gran parte de la misma quedando reducida a fragmentos.

La Fundación Casa Ducal de Medinaceli-Sevilla, propietaria de la pieza, encargó su restauración al Opificio delle Pietre Dure (Centro de Restauración) de Florencia, un proceso que comenzó en 1994. Tras la delicada y compleja intervención, realizada con la última tecnología de reconstrucción volumétrica láser 3-D, y después de su exhibición en Florencia y Venecia, San Juan Bautista niño regresa a España para exponerse en el Museo del Prado como parte de su programa expositivo “La obra invitada”, antes de su traslado a su lugar de origen en Úbeda.
San Juan Bautista niño Miguel Ángel Partes originales en mármol y reconstrucción en resina, 140 x 40 x 43 cm ca. 1495 - 1496 Fundación Casa Ducal de Medinaceli
La obra
Los biógrafos de Miguel Ángel, Vasari y Condivi, narran que al volver de Bolonia a Florencia en 1495 su primer encargo fue una estatua en mármol de un San Giovannino hecha para Lorenzo di Pierfrancesco de Médicis (primo de Lorenzo el Magnífico) que hoy se identifica con esta. En lugar de seguir el modelo del San Juan Bautista de Donatello (Florencia, Museo del Bargello) como hacían los demás escultores florentinos, Miguel Ángel representó al santo más joven, como un niño de unos 6 o 7 años. Siguiendo el ejemplo de la escultura helenística griega, apoya la pierna izquierda sobre una roca y al doblarla ligeramente crea unas elegantes líneas oblicuas, un recurso estético que el artista utilizaría en diversas obras. Los brazos doblados, la cabeza ligeramente inclinada y el énfasis en el cuerpo desnudo recuerdan modelos de la escultura clásica, tan admirada por Miguel Ángel. Se perciben semejanzas compositivas evidentes entre esta y otras obras del maestro, como el pequeño san Juan Bautista en el cuadro inacabado conocido como la Madonna de Manchester (Londres, National Gallery, 1495-1496) y la escultura de Baco con sátiro del Museo del Bargello (1497-98).

Historia
En 1498/99 este San Juanito se encontraba en el palacio florentino de Lorenzo di Pierfrancesco de Médicis, mecenas de Sandro Botticelli (1445-1510). Cosme I de Médicis, que consiguió establecer su poder en Florencia en 1537 gracias al apoyo de Carlos V, adquirió la propiedad del Palazzo Vechio y las colecciones de Pierfrancesco, y agasajó a Francisco de los Cobos con la estatua de Miguel Ángel. Según una carta de Cosme, el San Juanito fue enviado en el otoño del mismo año directamente a España, a su villa de Sabiote, pasando a enriquecer, tras su muerte, la capilla sepulcral que mandó construir en su ciudad natal de Úbeda. En esta capilla de grandes dimensiones, terminada en 1568, se describe un “San Juan Baptista de bulto de alabastro”. La escultura estuvo expuesta hasta 1936 en un nicho cerca del retablo mayor de madera dorada realizado por Alonso de Berruguete (h. 1488-1561), también gravemente dañado en 1936.

La restauración
En un acto de vandalismo cometido a comienzos de la Guerra Civil, en julio de 1936, la escultura quedó rota en pedazos y la cabeza fue quemada. Solo se pudieron recoger catorce fragmentos, el equivalente al 40% de su volumen original. El delicado y complejo proyecto de recuperación de la obra empezó en 1994 en el Centro de Restauración de Florencia (Opificio delle Pietre Dure). Se utilizaron para ello métodos novedosos, como el uso del láser para limpiar la superficie negra y abrasada de la cabeza, o la reconstrucción virtual en 3-D de la escultura completa basándose en fotografías tomadas poco antes de su destrucción. Una vez montada la estatua con los fragmentos originales de mármol, se integraron las partes perdidas, realizadas con fibra de vidrio y luego estucadas, entonadas con témpera y selladas con cera y barniz. La escultura recuperada fue presentada al público florentino en 2013.
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