Laeconomía se recupera de su casi mortal enfermedad que la ha mantenido postrada y conpronóstico grave durante losúltimosaños. Las cifras del paro, de la prima de riesgo, del cierre de la Bolsadía trasdía y otros y variados marcadores indican que asistimos a la primavera de unarecuperación tan deseada, tan necesaria por tantos como despreciada por otros muchos que no se creen que esos ya no tantímidos brotes verdes vayan a suponer el principio del fin.
Mientras los políticos juegan a hacer política en salones rancios, algunos encuentran (por fin) un trabajo y otros se hinchan a hacer negocios en una feria atestada que viene a demostrar, otro marcador más, que algo ha cambiado con respecto a los últimos años.
El Salón de Gourmets, que ha abierto este lunes sus puertas, ha sido durante toda la jornada un ir y venir de empresarios, proveedores, clientes y visitantes en busca de nuevas líneas de negocio o, al menos, de expandir las propias.
Las cifras, una vez más, no engañan y no cabía un alfiler. De haber recibido más propuestas, hubiera sido necesario ubicarlas en los patios interiores. Parece que no van tan mal las cosas este año entonces...
Unos se empeñan en vendernos el fin incondicional de la ya casi innombrable crisis y otros, en demostrarnos que seguimos inmersos en un caos del que ni siquiera atisbamos a divisar el principio de los principios del comienzo de la recuperación.
Y no sé al resto, pero a mi me gustaría que dejaran de marearnos. Que nos dejen estar mal sin estridencias cuando vienen mal dadas y alegrarnos, aunque sólo sea para coger fuerzas y remar todos a una, cuando un brotecito verde asoma tímido entre tanta masa gris.
El martes, el miércoles y cada uno de los días de la semana será fácil encontrar alguna declaración de algún político en los medios tirando de un extremo de esta manida cuerda pero yo les invito a ignorarlos y a darse una vuelta por el Salón de Gourmets, por su barrio, por los comercios y restaurantes. Y después, dígame: ¿nota que algo ha cambiado en los últimos tres o cuatro años? Pues eso...