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EL PROBLEMA NO ES LA VORACIDAD RECAUDATORIA DE MONTORO SINO EL REPARTO DEL DINERO RECAUDADO

martes 21 de abril de 2015, 10:45h
Está claro que el ciudadano español tiene conciencia clara de sus deberes fiscales. Procura pagar...
Está claro que el ciudadano español tiene conciencia clara de sus deberes fiscales. Procura pagar dentro de la ley lo menos posible pero comprende que la estabilidad económica del Estado exige el sacrificio de satisfacer los impuestos.

El problema no está en la voracidad recaudatoria de Montoro, que es comprendida y aceptada. El problema consiste en que los administradores del dinero recaudado, es decir, los políticos y los sindicalistas, lo despilfarran en la suntuosidad, los gastos desmesurados, la colocación en puestos innecesarios de parientes, paniaguados y amiguetes. Políticos y sindicalistas han convertido a partidos y sindicatos en un negocio y se dedican a darse la gran vida a costa de los impuestos con los que se sangra a los ciudadanos. No me refiero ahora a la corrupción ni a los eres ni a los cursos de formación ni a los gürtel y las púnicas. Me refiero a cómo se derrocha el dinero recaudado en financiar a los partidos y los sindicatos, en los gastos desorbitados de las campañas electorales, en los viajes gratis total por España y por el extranjero, en los palacios y edificios suntuosos, en aeropuertos sin aviones o estaciones sin viajeros, en los despropósitos del nuevo rico.

Sería injusto generalizar porque una parte de nuestros políticos y nuestros sindicalistas son austeros; el resto, no. El resto administra de forma despilfarradora e insensata el dinero de todos, producto de la sangría sistemática impuesta a los ciudadanos. Y ahí, ahí es donde está el problema y la indignación popular.