VIOLENCIA RACIAL
Declarado el estado de emergencia en Baltimore tras graves disturbios
Efe
martes 28 de abril de 2015, 08:11h
Actualizado el: 28 de abril de 2015, 12:56h
Los graves disturbios generados tras una manifestación contra la Policía en Baltimore han terminado con la declaración del estado de emergencia y la implantación de un toque de queda a partir de las diez de la noche y hasta las cinco de la mañana. La protesta se desató este lunes al término del funeral de un joven negro que murió tras ser detenido por la policía, otro episodio que aviva el debate sobre la violencia racial en Estados Unidos.
El gobernador de Maryland (EE.UU.), Larry Hogan, declaró este lunes el estado de emergencia en Baltimore a causa de las violentas protestas desencadenadas en la ciudad tras la muerte de un joven negro que se encontraba bajo custodia policial. El gobernador republicano dio esa orden a petición expresa de la ciudad, y movilizó a la Guardia Nacional (una fuerza militar de reserva) para "hacer frente a la creciente violencia y agitación" en Baltimore, según indicó en un comunicado.
Baltimore se ha convertido en el último foco de disturbios protagonizados por la comunidad afroamericana en Estados Unidos, después de varios episodios mortales de violencia policial contra jóvenes negros en el país. Las protestas de este lunes en el centro de la ciudad dejaron por lo menos siete agentes heridos de gravedad (uno de ellos quedó inconsciente), además de varios vehículos y una tienda en llamas, informó el portavoz de la Policía Eric Kowalczyk.
El gobernador de Maryland convocó una rueda de prensa para dar más detalles sobre la situación en Baltimore para este lunes a las 20:30 hora local (00:30 GMT del martes). Centenares de manifestantes se enfrentaron a la Policía lanzándoles piedras, ladrillos y botellas, mientras que los agentes respondieron con gas lacrimógeno y gas pimienta.
El joven afroamericano Freddie Gray, de 25 años, sufrió un golpe en la espalda mientras la Policía de Baltimore procedía a su detención el pasado 12 de abril, una situación ante la que Gray solicitó asistencia médica que nunca le fue otorgada. Una semana después, el 19 de abril, Gray murió en el hospital a causa de la herida. En la mañana de este lunes se celebró en Baltimore el funeral del joven, al que asistieron miles de personas y que transcurrió de forma pacífica, pero al final del ritual se desencadenaron protestas violentas que se expandieron por gran parte de la ciudad.
Toque de queda
Por su parte, la alcaldesa de Baltimore (Maryland, EE.UU.), Stephanie Rawlings-Blake, declaró un toque de queda en la ciudad que se empezará a aplicar a partir de las 10 de la noche del martes y que se prolongará durante una semana entera. En una rueda de prensa, la alcaldesa demócrata indicó que a partir del martes a las 10 de la noche (a las 9 para los menores de 14 años), se iniciará un toque de queda que durará hasta las 5 de la madrugada y que se repetirá cada día durante la próxima semana.
El último balance policial cifró en veintisiete los detenidos durante las protestas de este lunes, además de quince agentes de policía heridos, dos de los cuales permanecen en el hospital en estado grave.
La alcaldesa, que se refirió a los violentos como "delincuentes", aseguró que éstos están tratando de "destruir la ciudad", y garantizó que el Ayuntamiento y la Policía dedicarán "todos los recursos posibles" para tratar de controlar la situación. "Es muy clara la diferencia entre lo visto la semana pasada con las protestas pacíficas y estos delincuentes", indicó Rawlings-Blake quien, como el jefe de Policía, es negra. Además, la alcaldesa aseguró que los violentos deberán rendir cuentas ante la ley.
Este nuevo caso ha vuelto a reabrir las heridas entre la comunidad afroamericana, que, tras la muerte de Michael Brown en Ferguson (Misuri) el pasado agosto, denuncia que existe un notorio uso desproporcionado de la fuerza por parte de los agentes policiales respecto a la población negra.