Se elige Rector
Manuel Sánchez de Diego
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msdiegoucmes/7/7/11
domingo 03 de mayo de 2015, 18:56h
Cinco catedráticos compiten en la campaña electoral de la Universidad Complutense para lograr ser elegidos como rector en una de las universidades españolas más emblemáticas, por no decir la más señalada de España. Se emplea un sistema electoral mayoritario en el que participa toda la comunidad universitaria con una ponderación de cada sector: el voto de los estudiantes computa el 25%, el del Personal de Administración y Servicios (PAS) un 12%, los profesores a tiempo completo no funcionarios o funcionarios no doctores un 10%, los profesores a tiempo parcial un 2% y los profesores funcionarios doctores un 51%.
Aunque toda gestión universitaria tiene sus claros y oscuros, los dos mandatos del rector Berzosa (2003-2011) son percibidos por la comunidad universitaria como nefastos. No solo por el agujero económico, también por el amiguismo y la pérdida de prestigio de la institución. Alguien ha llegado a decir que cuando un rector es economista, se tambalea la economía de la universidad; cuando es jurista, las ilegalidades son el pan nuestro de cada día y, cuando es demógrafo, se inicia la caída en la matriculación de los estudiantes. Ahora, con un Rector matemático la cuestión es si salen las cuentas. No son más que frases que indican una cierta desconfianza hacia los últimos dirigentes de la Complutense, a veces más preocupados por su carrera política que por gestionar una universidad ciertamente compleja.
El rector José Carrillo se presenta a la reelección. Su mandato (2011-2014) se ha desarrollado en una mala coyuntura económica y con difíciles relaciones con la Comunidad Autónoma de Madrid. Las condiciones no eran óptimas por la gran deuda heredada, la reducción de los salarios o la imposibilidad de ofertar nuevas plazas de funcionarios para profesores o personal de administración y servicio. Inicialmente la tasa de reposición se fijó en el 0% y posteriormente se abrió para el profesorado al 10%, lo que significaba que de cada 100 profesores jubilados y fallecidos, solo se podían ofertar 10 plazas. A ello se añade una actitud de bloqueo por parte de la Comunidad Autónoma de Madrid que eliminó sin explicaciones el complemento por méritos académicos o incumplió sus compromisos de financiación a la UCM, alguno de ellos reconocido por la Justicia. El compromiso del Rector Carrillo de no echar a profesores se cumplió excepto en plazas de profesores asociados. Muchos vieron rescindidos sus contratos. La política de enfrentamiento entre el rectorado de la UCM con la Comunidad Autónoma de Madrid lo sufrió toda la comunidad universitaria.
El profesor Carrillo apoyado por el sindicato Comisiones Obreras en las elecciones del 2011 consiguió desbancar al delfín y vicerrector del profesorado del rector Berzosa, el también catedrático de matemáticas Carlos Andradas que ahora trata de lograr la revancha. En la primera vuelta de las elecciones del año 2011 el enfrentamiento entre los dos catedráticos de matemáticas y muy de izquierdas, los profesores Andradas (26,71%) y Carrillo (27,10%), pareció una lucha fratricida. Carrillo que también había sido vicerrector con Berzosa pasó a la segunda vuelta con el profesor Iturmendi que obtuvo el 27,07% en la primera vuelta.
Andradas ha ido tejiendo una red de apoyos de diferentes plataformas y de personas de la izquierda que se han enfrentado al rector Carrillo, aunque su candidatura se ha desinflado cuando recientemente CCOO ha proclamado su apoyo al rector Carrillo.
El tercer candidato es un catedrático de bioquímica, Federico Morán, hasta hace poco tiempo Secretario General de Universidades, del que al menos se puede señalar su profundo conocimiento de la universidad española. El apoyo recibido de un grupo importante de profesores de las facultades de Derecho, Farmacia, Medicina, Económicas y Ciencias de la Información, así como de los sindicatos CSIF y CSIT-UP le colocan en una buena posición para disputar la segunda vuelta a alguno de los candidatos de la izquierda.
Los dos candidatos más centrados, Dámaso Alonso y Rafael Calduch, coinciden con el profesor Morán en las desastrosas gestiones de los dos rectores precedentes, pero cuentan en estos momentos con pocas posibilidades para pasar a segunda vuelta. Dámaso Alonso con un reconocido prestigio como catedrático de filología, exdecano de esa facultad y pese a su discurso bien construido, no cuenta con apoyos suficientes. El profesor de Relaciones Internacionales, Rafael Calduch, habitual en programas de televisión y miembro de UPyD está realizando una interesante campaña, pero tampoco tendría suficientes votos para pasar a la segunda vuelta.
En principio ninguno de los cinco candidatos obtendrá el 5 de mayo la mayoría absoluta. Ese día se resolverá la duda de que dos candidatos pasarán a la segunda vuelta. Salvo sorpresas saldrán de la terna formada por Morán, Carrillo y Andradas. La segunda duda se resolverá el 13 de mayo después de los pactos y apoyos de los candidatos descartados en la primera vuelta. En todo caso, la Universidad Complutense necesita de una eficaz dirección que aproveche y ponga en valor todos los recursos que posee, para que vuelva a brillar como una institución puntera de la investigación y enseñanza universitaria. Por eso mi apuesta y voto será a favor del profesor Federico Morán, pues las soluciones no pueden venir de quienes ya tuvieron la oportunidad de mejorar la UCM y no lo hicieron. El profesor Morán puede ser el revulsivo que inyecte ilusión y buen hacer en esta milenaria universidad. Con él, todos ganaremos.
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Abogado y Periodista. Profesor de la UCM
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