El centro de protección de menores de La Purísima, el más importante de Melilla, ha alcanzado este viernes los 260 acogidos, más del triple del límite máximo establecido por el Gobierno de España tras la declaración de la contingencia migratoria, que es de 83.
El presidente de Melilla, Juan José Imbroda, ha dado a conocer esta cifra a todos los diputados de la Asamblea regional al término de una sesión plenaria urgente y extraordinaria celebrada este viernes, en la que ha aprovechado para hacer una reflexión sobre la noche de presión migratoria que sufrió la ciudad autónoma en la pasada madrugada.
Imbroda ha señalado que, antes de las entradas irregulares que se produjeron durante este episodio de presión migratoria, Melilla acogía a unos 180 menores migrantes, que ya eran muchos y habían aumentado de forma significativa en el último mes, a raíz de conocerse la sentencia del Tribunal Supremo que prohíbe los rechazos en frontera a quienes intentan acceder de forma irregular a nado.
Pese a ello, el presidente melillense ha asegurado que el centro de La Purísima “tiene todos los medios adecuados de avituallamiento, está todo preparado y no ha habido el más mínimo problema”, versión que contrasta con la del comité de empresa, que en una nota ha denunciado públicamente la “extrema vulnerabilidad” del centro de acogida y el “colapso” que sufren sus instalaciones.
Por ello, ha insistido en su reivindicación para aumentar la dotación de vigilantes en el recinto, máxime tras el incremento de la ocupación en el último mes, pues la cifra actual “pone en grave riesgo la seguridad tanto de los internos como del personal del centro”.