Hay una secuencia lógica cuando aumenta el paro, y es que la subida del paro tiene reflejo en la cuenta de quienes llevan un año en esa situación un año después, y quienes llevan dos, otros tantos.
Los datos de la EPA no fueron todo lo positivos que cabía esperar del renovado optimismo sobre la marcha de la economía. Pero los de paro registrado del mes de abril fueron francamente positivos, desde cualquier punto de vista posible. Sí, España crea empleo, y el paro baja. Hay razones para el optimismo.
Pero no es el mismo optimismo para todos. Quienes más han sufrido el paro son, por desgracia, quienes más van a tener que esperar para mejorar su situación. Se trata de los parados de larga duración, a quienes hemos dedicado ya espacio. Entonces, explicamos el auge del desempleo con dos o más años de infructuosa búsqueda con estas palabras:
“Desde 2002 hay algo más de 400.000 españoles en esa situación, pero desde 2005 el número cae de esa cifra, y en el tercer trimestre de 2007, último de la época de boom, hay sólo 205.300 parados que llevan al menos dos años buscando empleo. Luego crece. Lo hace de forma paulatina, durante 2008 y 2009, y acelerada desde 2010. Puesto que 2009 es el año de mayor destrucción de empleo, es en 2011 cuando más aumenta el número de parados con dos o más años sin emplearse. En el primer trimestre de 2011 supera el millón de personas, y en el primer trimestre de 2012 se supera el millón y medio. En 2013 se superan los dos millones”.
Entonces, con datos del tercer trimestre de 2014, parecía que ese aumento del paro de larga duración había dejado de crecer, y que se corregía ligeramente. Pero no ha resultado ser así. Miremos de nuevo a los datos, ya comparados con la EPA del primer trimestre de 2015.
Es cierto que en el primer trimestre de 2014 alcanza su dato más alto, con 2.419.400 parados en esa situación. Y es verdad, como decíamos, que en los dos trimestres siguientes, cae la incidencia del paro de tan larga duración, hasta los 2.343.600. Pero no constituyen una tendencia; o al menos ésta sería plana, porque el último dato es de 2.379.500 personas con dos años o más en el paro (primer trimestre de 2015). El diario El País incluye la rúbrica de quienes llevan tres años o más en el paro. Dsde 2007 ha crecido de forma consistente. Entonces eran 250.000 personas, en 2013 1.276.000 y en 2014 1.397.000.
¿Qué podemos esperar para los próximos trimestres? Hay una secuencia lógica cuando aumenta el paro, y es que la subida del paro tiene reflejo en la cuenta de quienes llevan un año en esa situación un año después, y quienes llevan dos, otros tantos. Es decir, que hay un lógico decalage en el aumento.
Pero en la reducción no tiene porqué ser así. Aunque cuando aumentan las oportunidades de empleo lo hacen para todos, quienes han estado apartados del mercado laboral tienen más dificultades para aprovecharlas. Por un lado porque han perdido conexión con el mundo del trabajo, y los empleadores les pueden ver como desentrenados, o desconectados de los cambios tecnológicos que se hayan producido en ese tiempo. Y por otro porque su situación de desempleo se deba a que su sector ha sido barrido por la crisis, y su reconversión para ser útiles para los nuevos yacimientos de empleo lleva inversión y tiempo.
No tenemos más que ir a la evolución de quienes llevan de uno a dos años en el paro para comprobarlo. En este caso, la mejora es evidente. Ese número crece aceleradamente desde el primer trimestre de 2009 (a un año del inicio de la crisis), con 393.700 personas, hasta el segundo trimestre de 2010 (1.233.800). Luego crece de forma moderada durante dos años (llega a superar los 1,4 millones), y desde entonces lleva un año y nueve meses descendiendo. Pero ello no se ha notado en quienes llevan dos años o más esperando su momento.