www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

En la FRONTERA

Crónica religiosa: La Iglesia, al servicio de todos

domingo 14 de junio de 2015, 10:02h
José María Gil Tamayo presenta la Memoria de la Iglesia. Por Rafael Ortega
Crónica religiosa: La Iglesia, al servicio de todos
Ampliar

El pasado jueves el Secretario General de la Conferencia Episcopal Española, José María Gil Tamayo, presentó en Madrid la Memoria de la Iglesia, una “Iglesia que está al servicio de todos” y que “tiene que ser el lugar de la misericordia gratuita, donde todo el mundo pueda sentirse acogido, amado, perdonado y alentado a vivir según la vida buena del Evangelio”, según escribía el Papa Francisco en la Evangelii Gaudium.

La Iglesia en nuestro país está compuesta por 70 diócesis divididas en 23.071 parroquias, que son atendidas por 18.813 sacerdotes, y que cuenta además con 57.986 religiosos y decenas de miles de seglares. Junto a las parroquias, hay también 865 monasterios en los viven 10.899 monjas y monjes, 2.601 centros educativos católicos, que atienden a casi millón y medio de alumnos y 8.000 centros asistenciales, desde hospitales hasta centros de asistencia para inmigrantes en donde son atendidas tres millones y medio de personas.

Una Iglesia para celebrar, anunciar, servir, y mejorar. Para celebrar la Fe, a través de los Sacramentos. Para anunciar el Evangelio, con, por ejemplo, los 106.512 catequistas y los miles de misioneros repartidos por todo el mundo. Para servir, como dice el último documento de la Conferencia Episcopal “la Iglesia, servidora de los pobres”. Un documento que habla claramente de esa “voluntad de servicio” sin olvidar la situación que vive nuestro país: “Como pastores de la Iglesia que peregrina en España, consideramos esta situación como una grave deformación del sistema político. Es necesario que se produzca una verdadera regeneración moral a nivel personal y social y, como consecuencia, un mayor aprecio por el bien común, que sea verdadero soporte para la solidaridad con los más pobres y favorezca la auténtica cohesión social. Dicha regeneración nace de las virtudes morales y sociales, se fortalece con la fe en Dios y la visión trascendente de la existencia, y conduce a un irrenunciable compromiso social por amor al prójimo”.

Y una Iglesia para mejorar la calidad de la vida de las personas y de la sociedad, a través, por ejemplo, de los centros católicos de enseñanza y de las Universidades Católicas, Pontificias, Eclesiásticas o de inspiración cristiana. También, la presencia de la Iglesia en cada localidad, por pequeña que sea, permite disfrutar de un valioso patrimonio, protegido y conservado por el pueblo cristiano durante siglos.

Todo esto se sostiene gracias a las aportaciones voluntarias de los fieles, a la asignación tributaria y a otros ingresos. Un total de 9 millones de contribuyentes han marcado el pasado año la “X” a favor de la Iglesia. Una contribución fundamental para mantener las actividades básicas de la Iglesia en niveles de eficacia y austeridad.

Estemos todos, pues con la Iglesia que “está al servicio de todos” y que “en esta vida cristiana, como dice el cardenal Blázquez, Presidente de la CEE, se ha hecho presente de manera especial en las situaciones de crisis y dificultad”

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (5)    No(0)

+
0 comentarios